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alimentación ejercicioSí, sí, no te extrañes. Para poder sacarle el máximo partido a la actividad física y que ésta resulte de verdad provechosa, es necesario combinarla con una alimentación adecuada. Te damos las claves para que el esfuerzo que realizas en el gimnasio empiece a dar, de forma rápida y sana, sus frutos.

Los alimentos son el combustible del cuerpo. Y es muy importante repostar la gasolina precisa, sobre todo, cuando se realiza ejercicio. Comer de forma adecuada mejora notablemente el rendimiento y hace que la actividad física sea más provechosa e incluso más agradable, al ayudarnos a mantener alto el nivel de energía y a optimizar nuestro metabolismo.

Justo a tiempo

Es mucho mejor ir al gimnasio antes de la hora de comer (la actividad reduce el apetito y después, con el metabolismo activado, se queman mucho mejor los alimentos). Eso no quiere decir que te ejercites en ayunas, porque es contraproducente. Si eres de las que prefiere hacer deporte a primera hora de la mañana, te conviene tomar un ‘snack’ ligero y agua antes de comenzar. Pero, si vas al gimnasio a medio día, recuerda que los expertos desaconsejan realizar ejercicio con el estómago lleno y, mucho menos, después de una comida importante. Debes esperar, como mínimo, una hora.

Durante el entrenamiento

Si éste dura unos tres cuartos de hora, no hace falta picar nada entre medias; pero si se realiza a una intensidad muy alta o se prolonga más de 50 minutos, no está de más tomar algo que proporcione energía, como un puñado de frutos secos o un plátano. Ten en cuenta que los hidratos de carbono son la fuente más importante de energía durante la actividad física intensa. Se presentan en dos formas: simples y complejos. Los primeros se encuentran en las frutas, los zumos, la leche, los yogures y los dulces, mientras que los complejos están en los cereales, las verduras, la pasta, el arroz y el pan. El cuerpo metaboliza ambos tipos en forma de glucosa para las necesidades energéticas inmediatas.

No te olvides del agua

Mantener el nivel de hidratación del cuerpo es importante siempre, pero aún más durante una sesión de entrenamiento. Muchas mujeres creen que cuanto más sudan, más peso pierden, pero se trata de una grave equivocación. Lo que nos interesa es quemar grasa y, para que ese proceso se realice en las mejores condiciones, conviene que al cuerpo no le falte agua. Por esta razón, hay que hidratarse antes, durante y después del ejercicio, bebiendo agua en abundancia sin esperar a sentir sed. Por cierto, cuidado con tomar café y evita las bebidas de cola: la cafeína, aunque es un poderoso estimulante, tiene un efecto drenante que puede aumentar la pérdida de líquido.

Lo que nunca te debe faltar

Sin llegar a tener que hacer dietas a medida, como los atletas de alta competición, a las mujeres activas les interesa que en su alimentación no falten ciertos componentes:

HIDRATOS DE CARBONO. Son la fuente de energía preferida del organismo y se encuentran en el pan, la pasta y el arroz. Si son integrales no sólo proporcionan fibra, sino que sacian más el apetito y cuentan con un proceso de absorción más lento.

PROTEÍNAS. Especialmente recomendables después de haber hecho pesas, ya que contribuyen a la regeneración muscular. Las mejores fuentes de proteínas son la carne magra, el pescado y los productos lácteos desnatados.

MAGNESIO. Es importante para evitar calambres y para que los procesos metabólicos se desarrollen sin problemas. Está en las nueces (¡un alimento muy recomendable!) y el plátano.

VITAMINA C. Es parte vital del proceso de transformación de la grasa en energía. Y, además, un excelente antioxidante que combate los radicales libres que se producen al hacer deporte. Los cítricos, las fresas, los kiwis y los pimientos son ricos en esta vitamina.

Un aperitivo tras el entrenamiento

De nada te sirve ir al gimnasio e, incluso, mantener una dieta sana a lo largo del día si a media tarde picas un aperitivo que te hace recuperar todo lo que tanto te ha costado quemar. Eso sí, puedes recurrir a una de las versiones (natural, finas hierbas, crema de queso y grill) de los aperitivos de maíz Snack Fibra 0%, horneados en lugar de fritos. No tienen colesterol y son ricos en fibra.