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efecto placebo definicionEl poder de la mente es muy poderoso, y ejerce una gran influencia a la hora de curarse o tratarse algunas enfermedades. Sólo es cuestión de probarlo.

Es posible que parezcan medicamentos (en eso consiste el efecto placebo), pero no contienen principios activos. Sin embargo, funcionan. Verano de 1994. Un cirujano llamado J. Bruce Moseley tiene citados a diez militares de mediana edad, con artritis en las rodillas.

Han decidido operarse con la esperanza de ver aliviados los intensos dolores que padecen. Saben que la intervención forma parte de un nuevo estudio que se está realizando. Los diez van a ser trasladados en sillas de ruedas al Centro Médico para Veteranos de Houston.

Tras la intervención, que hacen con anestesia general, todos serán trasladados a la sala de recuperación y luego enviados a casa, con un par de muletas y un analgésico.

Ahí acaban los parecidos. Cinco de ellos nunca fueron sometidos a la cirugía anunciada. La operación fue solamente un ‘placebo’, una parodia.

Sólo se hicieron las incisiones, para que a los operados les pareciera real. Sin embargo, la ‘terapia’ funcionó. Los diez militares declararon que estaban satisfechos del resultado de la intervención. A los seis meses, todos tenían muchos menos dolores.

¿Por qué funciona el efecto placebo? 

No solo funciona en tratamientos médicos, sino que se han dado con personas deprimidas, aliviadas con una ‘nueva’ pastilla que, en realidad, era de lactosa.

Todos los casos citados revelan el poder de los placebos (término latino que significa ‘gustaré’: sustancias inactivas o terapias simuladas que, sin embargo, consiguen curar y aliviar.

Hasta el punto de que entre el 35% y el 75% de los pacientes que -como parte del estudio de un nuevo fármaco- toman un placebo, señalan mejoras en su salud. Ahora, la ciencia está empezando a comprender cómo funcionan.

  • Reflejo condicionadoEn el inconsciente del paciente, el ambiente de la consulta (batas blancas, olores, mobiliario…) sugiere curación. Sabe que la pastilla, la inyección o el jarabe le van a hacer bien. Ni siquiera se le pasa por la cabeza que puede tratarse de una sustancia inactiva. Esa confianza es esencial para que el efecto placebo funcione. 
  • Reacción psicosomáticaEn el confiado paciente, la mente influye en el cuerpo y los mecanismos de defensa del organismo entran en acción. A la vez, tras la absorción de un placebo, el organismo segrega endorfinas, sustancias cuya acción calmante es comparable a la de la . Se produce entonces una extraña alquimia: los síntomas se disipan y el dolor se calma.

Las ‘pastillas placebo’ 

Además de operaciones-placebo, hay placebos en forma de píldoras, jarabes, inyecciones, inhaladores, supositorios…

Lo importante es que la pastilla, gragea, supositorio o procedimiento tenga aspecto ‘serio’. Se estudia mucho el color, el tamaño, la presentación del fármaco o terapia.

Algunos comprimidos son muy pequeños para que parezcan potentes; otros son grandes, para que dé la impresión de que tienen muchos principios activos. Los tranquilizantes son azules, porque el azul es calmante.

Los tónicos son rojos, porque el rojo es estimulante. Al parecer, algunas presentaciones funcionan mejor que otras.

Por ejemplo, con las gotas, ya que el paciente tiene que contarlas con cuidado, y esa participación personal aumenta las probabilidades de curación.

El placebo también crea dependencia

  • La dosis funcionaEs la mayor prueba de su efecto. Está el caso de ese hipertenso curado por un placebo, pero que engordaba a causa del tratamiento. Al reducir la dosis (de cuatro a dos pastillas), recuperó su peso normal.
  • Puede producir dependenciaSe conocen casos de ‘toxicomanía’ con placebos. Personas que tomaban falsos tranquilizantes, y que experimentaban síndromes de abstinencia cuando se interrumpía el tratamiento. 
  • Tiene acción rápida. Un placebo puede actuar más rápidamente que un auténtico medicamento. En la depresión, puede manifestarse en uno o dos días. Con los auténticos hay que esperar tiempo.