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ecografía embarazoUna ecografía, también conocida como ultrasonografía, consiste en un método no invasivo de estudio complementario en medicina, utilizado cada vez con más fines y en más especialidades.

La ecografía ha resultado ser un valioso aporte para las ciencias médicas ya que resulta fácil de realizar, indoloro, no es invasivo, brinda mucha información y permite el acceso a algunos órganos para su tratamiento.

¿Cómo funciona una ecografía?

El elemento básico con el que trabaja la ecografía son ondas sonoras que se encuentran en la intensidad de los ultrasonidos.

Estas, son generadas por el estímulo eléctrico de un cristal que se encuentra dentro del transductor (es el elemento que apoyan sobre tu abdomen, o introducen dentro de tu vagina en caso de una ecografía transvaginal), al ingresar al abdomen el sonido va chocando con los diferentes órganos y tejidos que encuentra, éstos emiten un eco que es recibido otra vez por el transductor que los convierte mediante un sistema computarizado en puntos desde el blanco hasta el negro que formarán la imagen sobre la pantalla. El color del punto será más claro o más oscuro de acuerdo al tipo de tejido que lo emita. El líquido que se encuentra alrededor de tu bebé se verá oscuro ya que devuelve un eco muy débil, en cambio sus huesos se verán bien blancos pues son muy sólidos y al no permitir el pasaje del sonido devuelve un eco muy fuerte ; el resto de los tejidos intermedios constituirán las distintas gamas de grises.

¿Para qué sirve la ecografía durante el embarazo?

De la forma en que tu lo ves la ecografía en el embarazo es un método ideal para ir conociendo a tu hijo. Puedes ver sus formas, sus movimientos, latidos cardíacos, sus órganos internos e inclusive si es posible su perfil. Que tengas esta posibilidad es maravilloso y te acerca desde muy temprano a tu hijo, pero la verdadera función de este estudio es complementar la información que tu médico obtiene de la clínica acerca de la evolución del embarazo. Forma parte de la evaluación de la “Salud fetal”, que incluye el crecimiento, madurez y vitalidad del feto y nos dirá si tu bebé se está desarrollando correctamente acompañado de una óptima función placentaria y del líquido amniótico.

A esto agregamos la detenida observación de la anatomía fetal con el fin de descartar anomalías y malformaciones.

Gracias a los avances en la tecnología de fabricación de equipos y en el análisis de las imágenes obtenidas actualmente es posible valorar en forma detallada estudios muy precoces del embarazo pudiendo prevenir o bien diagnosticar exitosamente complicaciones. Nos permite también, realizar procedimientos invasivos bajo control ecográfico como punciones de vellosidades coriónicas para su estudio cromosómico, punción del líquido amniótico para su estudio, que brinda mucha información en algunos cuadros e inclusive la realización de cirugías fetales intra útero.

Una importante incorporación a la ecografía ha sido la velocimetría Doppler, que permite valorar la circulación placentaria, el flujo sanguíneo a nivel del cordón umbilical y de los vasos fetales, brindándonos información acerca de cómo llega al feto la sangre que lo alimenta y cómo la distribuye.

¿Desde cuándo puedo ver al bebé?

Las sucesivas ecografías en el embarazo irán mostrando cada vez más detalles, en la primera semana se puede observar el saco embrionario entre las cuatro y cinco primeras semanas de embarazo (desde la última menstruación), entre la quinta y la sexta aparece el embrión y pocos días después la actividad cardíaca, gracias a la aplicación transvaginal.

Este momento del embarazo es el mejor para determinar el número de embriones en las gestaciones múltiples.

¿Pueden afectar las ecografías en el embarazo al bebé?

Las ondas sonoras utilizadas se encuentran por debajo de la intensidad de audición y no se han registrado efectos nocivos a corto ni a largo plazo para el feto ni la madre. Estudios en animales sostienen esto mismo.

Debe tratar de evitarse el uso del Doppler en el primer trimestre del embarazo ya que se sospecha de algún efecto sobre la frecuencia cardíaca del bebé, todavía no comprobado ni descartado.