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drogas y sexualidadMuchos creen que la relación entre drogas y sexualidad beneficia a esta última, pero lo cierto es que puede afectar de forma muy negativa a las relaciones e incluso acabar con el deseo.

Secuelas en todos los sentidos

Sexuales

  • No tomar precauciones y contraer una enfermedad de transmisión sexual. Embarazos indeseados.
  • Encontrarse en una situación comprometida con alguien inadecuado.
  • Después de su efecto estimulante acarrean un efecto depresivo, insomnio y episodios de ansiedad y excitación psicomotriz, con cuadros de impotencia y anorgasmia.
  • Se va generando la intoxicación y la persona va perdiendo el deseo, la erección, el orgasmo y la posibilidad de elegir.

Psicológicos

Hay que enumerar verdaderos trastornos, que dejan a la persona fuera de control. No se trata de una sustancia inocente, ya que actúa en el sistema nervioso central y puede producir:

  • Crisis de ansiedad
  • Trastornos depresivos
  • Alteraciones psicóticas
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Variaciones en las relaciones interpersonales 

Orgánicos

Muchos se asocian al ambiente congestionado. Tenemos que pensar que esta droga se consume asociada a pasarlo bien, a bailar, a que dure el punto hasta el día siguiente, etc.

Por esta razón se puede sufrir un aumento severo de la temperatura corporal, arritmias, coagulopatía, hemorragias, infarto cerebral, insuficiencia hepática, etc. Los últimos estudios demuestran envejecimiento cerebral.

Drogas y sexualidad, el caso del extasis

El éxtasis es una droga peligrosa que en los inicios provoca una mayor locuacidad y un estado alterado de conciencia; todo va bien y uno se siente el protagonista de la fiesta.

Pero, sin darse cuenta, se sufren otro tipo de alteraciones psicológicas que van menoscabando a la persona.

La relación con tu pareja se resiente en todas sus fases, no sólo en la respuesta sexual, que puede surgir como una incapacidad de llegar al orgasmo, sino también en la excitación. Esa mala manera de funcionar va afectando y se manifiesta como el miedo a no sentir y, sobre todo, a perder el control.

El éxtasis es una droga peligrosa que se asocia a fines placenteros. No hay que olvidar que tiene anfetaminas y alucinógenos, y como la mezclan con sustancias impredecibles, los riesgos son muy altos.