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disfunción sexual femeninaEl 43% de las mujeres padece algún tipo de disfunción sexual, según revela un reciente estudio realizado con 1.749 encuestadas. Si hasta hace apenas unos años se había analizado científicamente la disfunción sexual (DS) femenina, ahora los expertos lo tienen cada vez más claro.

Los mismos problemas que producen impotencia en los hombres pueden producir disfunción sexual en las mujeres‘, afirman prestigiosas investigadoras de la sexualidad femenina del Centro de Medicina Pélvica de la Universidad de California, en Los Ángeles.

Entre las principales causas se incluyen:

  • Trastornos psicológicos (baja autoestima, depresión, ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo).
  • Problemas neurológicos (daños en la espina dorsal o en el sistema nervioso periférico, incluida la diabetes).
  • Problemas hormonales (reducción de niveles de estrógenos, que son las hormonas sexuales femeninas, o de testosterona u hormona masculina, que también tenemos las mujeres e influye mucho en la libido)…

De lo que aún se habla poco es de que, al igual que en los hombres, la disfunción sexual femenina puede ser síntoma de deterioro arterial. Hipertensión, altos niveles de colesterol, tabaquismo, diabetes, enfermedad cardiaca… todo lo que disminuye el flujo sanguíneo hacia la región pélvica y el clítoris puede reducir la respuesta sexual.

¿Una prueba? La administración de sildenafilo (Viagra), que en el hombre actúa relajando los tejidos blandos del pene para aumentar el aporte de sangre y producir así la erección, está resultando eficaz en el tratamiento de la disfunción sexual femenina (en la mujer, el fármaco relaja los músculos blandos de la vagina y aumenta el flujo sanguíneo a la zona).

Otros fármacos que mejoran la circulación están ofreciendo resultados prometedores en el tratamiento de la disfunción sexual femenina. Entre ellos, los suplementos de L-arginina (aminoácido precursor de la formación de ácido nítrico) y la fentolamina (Vasomax), otro vasodilatador que ya ha demostrado su eficacia en el tratamiento de la disfunción sexual masculina. Además de estos y otros tratamientos (psicológicos, con suplementos hormonales, con fármacos… dependiendo de la causa), también podemos prevenir la DS con un estilo de vida sano.

Dieta, ejercicio y optimismo

Una alimentación cardiosaludable se refleja también en una mejor respuesta sexual en la mujer. Para mantener las arterias despejadas, la dieta debe ser rica en frutas, verduras, frutos secos, cereales integrales, legumbres y pescados; además de incluir cantidades adecuadas de lácteos descremados, carnes magras y utilizar aceite de oliva para cocinar.

Los alimentos procesados, las grasas saturadas y los carbohidratos refinados son enemigos de las arterias, lo mismo que el tabaco, que es vasoconstrictor. En cambio, el ejercicio resulta esencial: fortalece el corazón y las arterias, potencia el optimismo, mejora la autoestima y aumenta los niveles de testosterona.