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discusiones parejaSi discutimos es porque nos queremos, pero no nos comprendemos; porque nos necesitamos, pero no nos respetamos. Es porque en las relaciones afectivas, además del amor, también hay rivalidad, rabia, intolerancia… Por lo general, es el miedo a no ser amados lo que nos lleva a las discusiones de pareja; lo hacemos porque necesitamos que nos escuchen.

Pero cuando una pareja discute aún queda amor entre ellos. Con la indiferencia, el intercambio de ideas se torna imposible. En la familia se aprende a discutir, lo que sería saludable si se tratara de defender ideas diferentes sin enfadarse. Para que sea un ejercicio constructivo habrá que respetar las diferencias.

El origen de la discusión

El origen de muchas discusiones de pareja se encuentra en la dificultad de hablar de algunas cuestiones que nos angustian y que suelen guardar relación con sentimientos agresivos no reconocidos y con el temor a no ser amados. Pero también en que no se aceptan las distintas maneras de expresar los sentimientos y de tomarse los sucesos que nos ocurren. Nuestro narcisismo no nos deja ver que el otro es diferente.

¿Tenemos hombres y mujeres diferentes motivos para entrar en una discusión? Según el psicólogo John Gray, la mayoría de las discusiones en las parejas se inician cuando el hombre empieza a invalidar los sentimientos de una mujer y ésta le responde desaprobándole. Según Gray, lo que más irrita a las mujeres es que el hombre intente quitarle importancia a sus sentimientos. El hombre es asustadizo cuando se trata de hablar de este tema.

Entonces comienza a darle soluciones prácticas creyendo que la ayuda cuando en realidad le tapa la boca y la deja sola. No la acompaña en la vivencia que la mujer tiene, sino que intenta controlar sus sentimientos. Por eso, cuando una discusión acaba en pelea conviene aplazarla para cuando los ánimos estén más calmados.

Cómo resolver las discusiones de pareja

Un enfrentamiento suele empezar por un malentendido. Para resolver la situación:

  • No culpes al otro de lo que ocurre. Si rechazamos lo que dice, la discusión es inevitable.
  • Pide disculpas si consideras que no has sido justa con el otro. Decir ‘siento haberte molestado’ puede calmar una discusión de pareja, porque el otro siente que estamos con él y no contra él.
  • Pregúntate si la discusión no es la pantalla que te evita enfrentarte a algo que temes más.
  • No desplaces la rabia que le corresponde a una persona hacia otra más cercana.