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consejos dieta efectivaSeguir una dieta supone hacer algunos sacrificio. Si quieres obtener el máximo rendimiento a esas pequeñas privaciones, sigue estos 10 consejos para una dieta efectiva. Estarás más delgada.

No se trata de que digas adiós al chocolate para el resto de tus días. Una dieta efectiva y  sana -tanto física como psicológicamente- no es sinónimo de privación. Significa una nueva actitud, y cambiar alimentos cargados de grasa y calorías, por platos exquisitos, repletos de nutrientes benéficos y preparados con imaginación y buen gusto.

He aquí algunos trucos que pueden ayudarte a superar los momentos de peligro.

  1. No te saltes el desayuno. Se ha comprobado estadísticamente que las personas que no desayunan (o que apenas desayunan un café) pesan proporcionalmente más que las que empiezan el día con el estómago satisfecho (la explicación es que, a lo largo del día, no tienen los conocidos ‘ataques de hambre‘ que echan por tierra todas las dietas). La mejor opción para el desayuno: cereales o pan integral, fruta fresca y lácteos descremados. 
  2. Come siempre que tengas hambre. Si aprendes a reconocer las verdaderas señales físicas del hambre tendrás menos probabilidades de comer como respuesta al estrés o al aburrimiento. 
  3. Come despacio. Aprender a saborear cada alimento y textura no sólo supone disfrutar más de la comida, sino que redunda en kilos de menos. La razón: la señal de saciedad tarda 20 minutos en llegar al cerebro. Un buen truco ‘adelgazante’: comer una manzana (muy despacio) 20 minutos antes de sentarte a la mesa. 
  4. Espera un poco a que se te pase el ‘ataque de hambre’: lo más probable es que remita al cabo de pocos minutos. Cuando lo sientas, tómate un vaso de agua con unas gotas de limón y entretente con alguna actividad no relacionada con la comida hasta que se te pase el deseo urgente de comer. 
  5. Sírvete en platos pequeños. Si eres de las que siempre terminan todo lo que les ponen delante, sírvete la mitad de las raciones a las que estás acostumbrada; puede que descubras que no necesitas más. Para saciarte (y tomar todas las vitaminas y la fibra que necesitas), sírvete siempre un gran plato de ensalada verde con las comidas. Si eres de las ‘de cuchara’, puedes empezar la comida con un tazón de caldo de verduras desengrasado (muy pocas calorías y muchas sales minerales). 
  6. Cuece, asa, cocina al vapor… pero no frías los alimentos. Además de ahorrarte cientos de calorías, evitas las substancias nocivas que forman los alimentos al freír. 
  7. Prefiere los alimentos frescos a las latas y comidas preparadas. Tienen menos calorías y más vitaminas. 
  8. Cambia la carne roja por pescado. Además ahorrar calorías y evitarte las grasas saturadas, te aseguras maravillosas y benéficas raciones de aceites esenciales Omega-3. 
  9. Si eres golosa, no te prives del dulce. Lo único que tienes que hacer es cambiar los pasteles, dulces, bollería, azúcar (llenos de ‘calorías vacías’) por frutas, macedonias, compotas, y yogures, batidos, helados, flanes (desnatados). 
  10. No te sientas culpable si caes en la tentación. Si de veras has decidido aprender a comer de forma sana, no importa que, de vez en cuando, te permitas un pequeño capricho. Una chocolatina ocasional no tiene apenas impacto en un plan de alimentación para toda la vida.