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diagnostico de la obesidadSe conoce como obesidad al incremento anormal del tejido adiposo y no debe confundirse con sobrepeso término que se refiere a la condición de ciertos individuos que presentan un peso un 20% por encima del peso ideal para la talla.

Esta condición se encuentra presente sobre todo en países desarrollados y a predominio de su población de ingresos bajos y condiciona la presencia de otras enfermedades como hipertensión arterial por lo que su abordaje se torna un problema. En el caso de los niños ha llegado a plantearse que existe una epidemia de obesidad debido a que en ciertas comunidades hasta el 12% de los niños presenta obesidad.

¿Cuál es la causa de la obesidad?

El incremento de peso se debe a un incremento de la ingesta de calorías que sobrepasa aquellas que se gastan en la actividad cotidiana y en este disbalance intervienen una multiplicidad de factores:

  • Los patrones de aprendizaje con respecto a la alimentación motivados por el entorno familiar o motivados por el estrés, el aburrimiento, o la depresión.
  • Cierta predisposición genética
  • La presencia de enfermedades que causan obesidad explica un pequeño porcentaje y son más comunes aun aquellas que se presentan en forma secundaria a la administración de un medicamento como corticoides administrados en forma general, antidepresivos tricíclicos o fenotiazinas.

¿Cómo se hace el diagnóstico de la obesidad?

Para poder arribar al diagnóstico de obesidad, el profesional comienza buscando ciertas enfermedades concomitantes, como hipertensión o diabetes y luego descartar ciertas enfermedades que puedan contribuir como el hipotiroidismo o estados como la depresión que facilitan la ingesta exagerada. Un punto particularmente interesante lo brinda la búsqueda de datos que permitan determinar la existencia de bulimia nerviosa, en aquellas mujeres jóvenes que con un peso normal o levemente por encima de lo normal solicitan una dieta para bajar de peso.

En el examen físico se toma el peso en balanzas adecuadas, junto con la talla a fin de determinar la relación existente entre el peso y altura conocido como índice de masa corporal que se compara con unas tablas existentes confeccionadas para pacientes adultos. Las personas se clasifican en aquellas que tienen un peso ideal para la talla (relación peso talla menor a 25), con sobrepeso ( relación peso talla entre 25 y 29), y obesa (con relación peso talla de 30 o superior).

Este dato se correlaciona con la determinación del porcentaje de la grasa corporal (en los consultorios especializados) y con la distribución de la grasa corporal relacionando la circunferencia de la cintura con la de la cadera para poder establecer la existencia de una distribución de tipo androide (relación cintura cadera mayor a 1 en los hombres o 0.8 en las mujeres) o de tipo ginecoide (menor a 1 y 0.8 respectivamente).

Si se procede a combinar el índice de masa corporal con la distribución de la grasa corporal, se puede clasificar a la persona en particular en función del riesgo, dato que permite instaurar un tratamiento adecuado.

Los análisis de laboratorio son útiles solo en el caso de que concomitantemente se presenten otras enfermedades como diabetes o alteraciones en los lípidos sanguíneos (elevación del colesterol y triglicéridos)

¿Cuál es el tratamiento adecuado para esto casos?

El tratamiento de la obesidad si esta bien dirigido tienen en cuenta las preferencias y estilo del vida del paciente, haciendo la salvedad de que se deben primero corregir aquellas situaciones en las que se identifiquen malos hábitos alimentarios. Se debe destacar que la confección de una dieta es particularizada y se desalienta el uso de productos que no cuenten con el aval de profesionales o que no presenten en forma explícita los componentes que incluyen.

Los principios que rigen la confección de las dietas (siempre a cargo de profesionales idóneos) estipulan la disminución del volumen de cada porción, evitar saltearse comidas y alterar la composición en cuanto a la calidad de los alimentos.

El conjunto de estas medidas debe estar acompañado de un aumento, adecuado a cada persona, de la actividad física a fin de provocar que la ingesta de calorías sea menor a la pérdida de las mismas. Las dietas muy pobres en calorías son recomendadas en personas que presentan obesidad moderada o severa, y deben ser instauradas y estrictamente vigiladas por profesionales ya que producen ciertos cambios en el metabolismo corporal que deben ser previstos y manejados con pericia.

¿Es necesario algún apoyo terapeutico?

Tras el diagnostico de la obesidad el complemento necesario de cualquiera de estas dietas es una terapia de apoyo para desarrollar la modificación de conductas que en caso de instaurarla como terapia única se presenta con un grado de eficacia aceptable, pero es lenta en cuanto a los objetivos de disminución de peso y tiene una alta tasa de abandono. Se basa en tres puntos esenciales que son el autocontrol (registro escrito por parte de cada persona de la cantidad, calidad y el ambiente en que son ingeridas las comidas) datos que permiten identificar las situaciones inadecuadas para la alimentación, el control del estímulo que permite separar las comidas de otras actividades y la autorrecompensa que incluye alcanzar objetivos distintos de la disminución de peso.

Un punto particularmente importante es la inclusión de las personas en grupos de autoayuda que permiten la modificación de las pautas de conducta a través de diferentes enfoques, que básicamente permiten la construcción de una nueva imagen de las personas afectadas, rescatando la autoestima.

¿Qué tipo de ejercicios es recomendable?

El ejercicio que se recomienda debe ser moderado para evitar el aumento de la ingesta calórica, y es fundamental como prevención en aquellos que tienen una predisposición genética a la obesidad. El tipo de actividad debe ser entretenida a fin de evitar el abandono.

¿Qué medicamentos pueden ayudar a bajar de peso?

El uso de ciertos medicamentos debe estar restringido a la evaluación del profesional y tal cual se expuso anteriormente, no existe sustancia que por si (sin la adopción de las medidas ya desarrolladas) pueda provocar un descenso del peso sin alteraciones secundarias.

¿Cómo se puede prevenir la obesidad?

Un aspecto muy importante a tener en cuenta es la prevención de la obesidad a través de la educación por medio de hábitos de alimentación adecuados a los niños, especialmente en una selección adecuada y balanceada de los distintos alimentos.

Las complicaciones que se observan en pacientes obesos están relacionadas con enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos y diabetes, y se ha determinado que aquellas personas con obesidad grave tienen un riesgo muy elevado de muerte súbita y prematura.