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diagnostico y tratamiento del cancerLas tecnologías más avanzadas permiten ver el interior del organismo y detectan tumores sin incisiones ni sufrimiento.

Biopsia: la prueba ineludible

Siempre esencial para el diagnóstico oncológico, la extracción de tejido puede realizarse mediante técnicas diferentes.

  • Con aguja. Con una jeringa coon aguja (fina o gruesa) se extraen muestras de tejido (hepático, pulmonar, cerebral, medular, mamario, etc.) para su estudio.
  • Endoscópica. El médico inserta un tubo flexible (con una pequeña cámara y una lámpara de fibra óptica) en el organismo, a través de la boca o el recto. La cámara transmite imágenes a un monitor y, si el médico observa tejido anormal, introduce instrumentos por el tubo para extraerlo.
  • Quirúrgica. A través de una incisión en la piel, el médico elimina un tumor o una porción para su estudio en laboratorio. Dicho estudio permite determinar el origen del tumor y el grado del cáncer (en una escala del 1 al 4), lo que ayuda a tomar decisiones respecto al tratamiento.

Posibles tratamientos para el cáncer

1. Tomografía axialcomputerizada(TAC)

Los rayos X convencionales producen imágenes en dos dimensiones, mientras que en la TAC un haz de rayos X rota alrededor del cuerpo. Un ordenador analiza todos los datos conseguidos y elabora imágenes de cortes transversales (como en rodajas) de la zona estudiada.

Al unir esos cortes, se crean imágenes tridimensionales muy detalladas de zonas concretas, explica García-Foncillas. Las pruebas de TAC pueden detectar tumores en zonas profundas del cerebro, los pulmones, el hígado, el páncreas, las glándulas adrenales y los huesos.

2. Resonancia magnética

Utiliza un potente campo magnético y ondas de radio para crear imágenes seccionales de gran definición, que permiten identificar y diagnosticar muchas patologías. En oncología se emplea, sobre todo, para detectar cánceres cerebrales de la médula espinal, de la cabeza, del cuello, del hígado y de otros tejidos blandos.

De hecho, el uso de varios métodos de diagnóstico por imágenes ayuda a detectar muchos más tumores que por separado, aprovechando las ventajas que cada uno de ellos aporta, asegura nuestro experto.

3. Ecografía (ultrasonidos)

Un aparato envía ondas sonoras de alta frecuencia que, al rebotar de forma diferente en losdistintos tejidos del organismo, produce imágenes precisas de estructuras internas.

Sirve para detectar cánceres en tejidos blandos y determinar, por ejemplo, si un quiste mamario está lleno de fluido o es un tumor sólido. También puede ayudar a localizar el tumor para extraer una muestra de tejido, señala el especialista.

4. Gammagrafía con radionucléidos

En esta prueba, el médico inyecta una pequeña cantidad de material radiactivo en la corriente sanguínea. Todos los tejidos (incluso los huesos) absorben parte de dicho material, pero los tumores absorben más o menos que el resto, por lo que las imágenes muestran diferencias con respecto al tejido sano circundante. Este tipo de escáneres son especialmente útiles para localizar tumores óseos y tiroideos.

4. Tomografía de emisión de positrones (PET)

Se apoya en la noción de que los tumores tienen un metabolismo más alto que el tejido normal. Cuando inyectas una sustancia radiactiva, generalmente glucosa radiactiva, en la vena de un paciente, ésta viaja a todos los tejidos del organismo, incluidas las células cancerosas, explica el especialista. La mayor necesidad nutritiva de éstas permite distinguirlas en las imágenes, añade. Los médicos utilizan la PET para localizar tumores y ver si se han extendido a otras zonas del organismo.

5. PET más TAC

Una de las tecnologías más prometedoras es el aparato que combina PET y TAC. Une la claridad anatómica de las imágenes de la TAC con la información biológica y metabólica que ofrece la PET. Según el dr. García-Foncillas, las imágenes PET/TAC han cambiado el modo en que los pacientes con linfoma y cánceres de pulmón, esófago, cabeza o cuello son controlados. Se está estudiando su aplicación en cánceres de mama, colorrectales y melanomas.

6. Tomografía de fotón único (SPECT)

En estas pruebas, se inyectan trazadores radiactivos capaces de diferenciar tumores en el organismo. Los empleados en esta técnica contienen anticuerpos que se pegan a los tumores. La SPECT detecta la radiación emitida por ellos. Se emplean para determinar metástasis (cánceres que se han extendido desde sus zonas originales) y son útiles para detectar tumores difíciles de detectar con las TAC, como por ejemplo los neuroendocrinos, concluye el doctor.

Últimas investigaciones

Marcadores tumorales en un análisis

La sangre yla orina pueden aportar información muy valiosa. La presencia de células cancerosas o anormales, e incluso recuentos anómalos de células, pueden indicar cáncer. Asimismo, niveles altos de algunos antígenos, proteínas y otras sustancias (conocidas como marcadores tumorales) en sangre y/o orina pueden sugerir la presencia de un tumor. De todos modos, estos tests deben interpretarse con cuidado, porque patologías no cancerosas pueden también dar resultados anómalos.

Una pastilla para ver el intestino delgado

Los análisis han detectado sangre en las heces y, tras varias pruebas con resultado negativo, el médico quiere examinar el intestino delgado. La tecnología convencional (insertando tubos flexibles desde la boca o el ano) no consigue llegar a esa parte. ¿Qué hace el médico? Te da una pastilla con una cámara incorporada, te la tragas con agua, te colocan un aparato en la cintura y, ocho horas después, das el aparato al médico para que estudie el vídeo que ha quedado grabado. La cápsula endoscópica es un instrumento diagnóstico que detecta mejor pólipos y anomalías en el intestino delgado que la combinación de todos los anteriores.

Lo último: mamografías digitales

Esta técnica digital es a la convencional mamografía lo que las cámaras fotográficas digitales a las de toda la vida. Su gran ventaja es que las imágenes digitales pueden ampliarse e imprimirse y su resolución puede mejorarse. Esto permite que puedan enviarse a otros centros para un estudio más exhaustivo. Todo ello evita que muchos pacientes tengan que volver a realizarse las pruebas y pasar por ese mal trago una vez más.