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lanzarote destino playaDisfrutar de la playa no supone renunciar a otros muchos placeres, como descubrir lugares mágicos o hacer actividades divertidas.

En estos 10 destinos de playa podrás descansar… Y mucho más.

Arena negra en Lanzarote

Playas sorprendentes junto a impresionantes paisajes volcánicos

Aquí encontrarás paz y tranquilidad, pero también montones de actividades para hacer. Y a una temperatura media, durante todo el año, de 22ºC. Puedes elegir las playas de arena negra y fina del norte, algo ventosas para tomar el sol, y quizás por eso más solitarias, o las más tranquilas y doradas del sur.

En el interior te esperan el Parque Nacional de Timanfaya, muestra de las erupciones volcánicas que han marcado la isla. Los amantes del arte pueden reservar una mañana para visitar la Fundación César Manrique, con obras de Picasso y Miró.

País Vasco: arte y relax

Primero al museo y luego de ‘pintxos’, en un entorno privilegiado

Las costas de Guipúzcoa y Vizcaya son idóneas para quienes huyen del bullicio del Mediterráneo sin renunciar a hermosas playas. Desde Hondarribia hasta Punta Covarón, sus 200 km de litoral ofrecen multitud de atractivos, como pasear por La Concha, una de las playas más señoriales de Europa.

Los amantes del ‘surf’ acuden a Zarautz (preciosa villa medieval) y a Mundaka. También hay playas más íntimas, como Aritzatxu o La Cantera. Como el sol da apetito, nada como saciarlo en cualquiera de los restaurantes que esperan al bañista.

Las calas de Menorca

Rincones solitarios y monumentos megalíticos en pleno Mediterráneo

Considerada por muchos la isla más bella del Mediterráneo, es además Reserva Mundial de la Biosfera. Lugares para bañarse hay donde elegir, porque cuenta con más de 200 playas y calas. Desde las más concurridas del norte, como Arenal de Son Saura, hasta las más coquetas y solitarias del sur, a las que muchas veces se accede con dificultad, como Macarella o Cales Coves.

Menorca tiene también vestigios de una cultura megalítica que floreció desde el 2000 a.C. y que dejó en el lugar dólmenes, talayots y taulas.

Costa de la Luz y el viento

Deportes acuáticos y pueblos blancos en Cádiz y Huelva, una zona abierta a dos mares

De los casi 400 km de litoral de Huelva y Cádiz sorprende la variedad de sus playas. Las hay pequeñas, ventosas, resguardadas, urbanas, familiares, turísticas, vírgenes.

Eso sí, todas con finísima y dorada arena. Tarifa, una ciudad abierta a dos mares, es algo así como la capital europea del ‘windsurf‘. Los Lances y Bolonia son sus playas más conocidas.

Entre los pueblos blancos destacan Zahara de los Atunes y Conil, en cuya playa de El Palmar se puede acampar. Los bares y tascas del Puerto de Santa María son ideales para reponer fuerzas.

Mucho más que el canal de Panamá

Situado entre dos océanos, este país caribeño es el escondite ideal para escapar del bullicio y disfrutar de la naturaleza más salvaje.

Seguro que todo el mundo lo conoce por contar con una de las mayores obras de ingeniería del mundo, el Canal de Panamá. Pero este país centroamericano es mucho más y sorprende a todo aquel que lo visita por los numerosos contrastes que lo recorren.

En pocos kilómetros se puede pasar de la selva virgen más tupida -y poblada de vida salvaje- a las playas y rincones deshabitados más espectaculares, o pasear por algunas de las avenidas más impresionantes y modernas de su capital.

La naturaleza, el etnoturismo, el buceo, la observación de aves y la escasa explotación turística son su principal reclamo. Esto ha propiciado, hasta ahora, la existencia de un turismo joven que busca un paraíso para alejarse de la vida diaria.

Zanzíbar, la isla de las especias

Las aguas del océano índico, teñidas de azul turquesa, bañan las espectaculares playas de este paraíso que aún se puede descubrir.

Fue durante siglos la isla de los esclavos, el lugar de paso obligado para las caravanas que procedían del continente africano, y uno de los principales enclaves en la ruta de las especias por su producción de clavo, pimienta, canela…

Hoy este archipiélago, formado por dos grandes islas y situado frente a la costa de Tanzania, ofrece paisajes vírgenes, marcados por el color verde de su vegetación, el marrón de su fértil tierra y el turquesa y el blanco de sus interminables y solitarias playas. En ellas, se puede disfrutar de unos fondos marinos llenos de sorpresas.

Su capital, Stone Town, conserva la influencia hindú, persa y árabe de las poblaciones que llegaron a estas islas, que ya habían visitado griegos y fenicios cuando pertenecían al reino de Saba.

Entre ruinas griegas

Siglos de historia y balnearios en los 69 kilómetros de la costa de Apolo

Para conocer las playas griegas no es absolutamente necesario hacer un crucero por sus islas. Si de algo puede presumir este país es de zonas costeras. Por ejemplo, la del Apolo, en el Golfo Salónico, que va de Atenas a Cabo Sounion. Allí puedes darte un baño contemplando el Templo de Poseidón, una joya arqueo-lógica del siglo V a.C.

Los 69 km que separan Sounion de Atenas están formados por una sucesión de limpias y cuidadas playas -casi todas de pago-, cabos y estaciones balnearias, como Sarónida, Anaviso y Legrena.

La Bretaña medieval

Los amantes de la vela y las leyendas medievales también disfrutarán

Mont Saint-Michel, que cada día queda aislado con la subida de la marea, ya merece el viaje. La abadía que corona la localidad es de la Edad Media.

La siguiente parada puede ser Saint Malo, una ciudad amurallada del siglo XII. Y si lo que quieres es descansar al sol, éste también es tu destino. En Morbihan están las mejores playas del Atlántico francés.

El puerto de Vannes combina turismo náutico y urbano. Mayor tranquilidad se encuentra en la playa de Quiberon y en le D’Arz. Pero recuerda: la temperatura media del agua no supera los 18ºC.

Bajo el sol de California

El sueño americano hecho realidad: cuerpos de cine, tiendas y sol

Desde San Francisco hasta San Diego, el litoral californiano está lleno de bellos rincones. La zona más turística parte de Los Ángeles hacia el sur. Venice es, sin duda, la playa más divertida.

Abarrotada de tiendas y atracciones como el ‘Muscle Beach’, un gimnasio al aire libre donde los ‘cachas’ exhiben sus trabajados cuerpos, mientras las chicas más guapas de EE.UU. patinan en biquini. Unos 200 km más al sur, San Diego ofrece temperaturas agradables todo el año, centros comerciales, un gran zoológico y playas en las que el césped roza el mar.

Una Croacia diferente

Monumentos romanos y buen clima en la península de Istria

Uno de los principales atractivos de la península de Istria, al norte de Croacia, es la cordialidad de sus habitantes. Otro, su clima, que permite disfrutar de sus playas de mayo a octubre.

Las más concurridas están al noroeste, como Umag, localidad portuaria que conserva casas venecianas. La zona de Novigrad es más tranquila y, cuanto más al sur bajemos, menos gente habrá. No dejes de visitar Pula, la ciudad más grande de la península, en la que hay monumentos romanos como el Anfiteatro o el Templo de Augusto.