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emociones oloresA muchas personas, el olfato les da pistas para percibir determinadas situaciones de la vida cotidiana, alertándoles de lo que no está bien.

‘De qué lado sopla el viento’

Parece que los vientos de un lugar llamado Table Mountain llegaban a alcanzar velocidades de hasta 200 km/h, suficientes para hacer descarrilar un tren de mercancías.

Esto creaba problemas a la empresa ferroviaria, y para evitar las pérdidas y accidentes, sus horarios dependían de la nariz de una mujer que olfateaba el aire y podía predecir su comportamiento. A diario comunicaba a la compañía por teléfono sus impresiones y siempre acertaba.

Fue un caso muy estudiado, y las conclusiones apuntan a que su nariz funcionaba como una sensible antena entrenada durante su infancia en las montañas.

Tener olfato interno es una cualidad muy deseable. Quien lo posee, tiene la información necesaria para adaptarse y fluir de forma equilibrada con las circunstancias que se van presentando.

Saber ‘de qué lado sopla el viento’ es fundamental para tener éxito en la vida. Esa es la clave de las personas cuyo trabajo depende de la aprobación o el rechazo del público.

En la realidad cotidiana, esta facultad sirve para percibir si la persona que acabamos de conocer es sincera, si la empresa que vamos a montar tiene posibilidades de futuro, o qué actitud es la más acertada cuando nuestra pareja llega con el ceño fruncido y el ambiente amenaza tormenta.

No es un proceso consciente ni puramente racional: es el resultado de combinar las potencialidades de nuestros dos hemisferios cerebrales: el izquierdo, que se ocupa de las funciones relacionadas con la lógica; y el derecho, con la intuición.

Para estimular el olfato

Hemos olvidado la capacidad de cultivar el olfato. Vivimos en un mundo de olores artificiales, pero todavía es posible recuperar nuestro sentido olfativo, porque su mensaje está grabado en la memoria genética.

Si quieres entrenar este sentido, prueba con estas sugerencias:

  • Trata de reconocer a tus amigos por el olor. Cada persona tiene su aroma propio.
  • Cuando sientas una emoción intensa, fíjate en el olor que la acompaña.
  • Disfruta del aroma de las flores naturales, de las frutas, de un paseo en una tarde de lluvia y de todo lo que estimule tu olfato.
  • Aprende a juzgar por su aroma la calidad de la comida y del vino.
  • Haz caso de tus primeras sensaciones cuando algo nuevo se presenta en tu vida. Recuerda que el olfato se origina en este trinomio: percepción-intuición-conclusión.
  • ¿Te has dado cuenta de que la misma marca de perfume cambia su olor según sea la piel de la persona que lo usa? ¿Y te has preguntado alguna vez por qué los perros detectan instintivamente a una persona que les gusta de otra que no?

La memoria de la nariz

Cuando el escritor Marcel Proust mojó una magdalena en el café, se le desencadenó un torrente de recuerdos y de vivencias asociadas con ellos. Así nació esa gran obra que se llama ‘En busca del tiempo perdido’.

  • La memoria está conectada con el olfato. Y las emociones asociadas a los recuerdos, también. La nariz es el gran sensor de nuestro cuerpo.
  • Todo lo que percibimos por la nariz está directamente relacionado con nuestras emociones. Las neuronas olfatorias que transmiten los olores poseen un acceso directo al cerebro por un itinerario muy corto.
  • El olor hace que recordemos emociones y situaciones. Todos estamos controlados de manera subliminal por los olores.
  • Lo que percibimos a través de la nariz desencadena nuestras respuestas emocionales. Estudios recientes afirman que la gente se empareja por el olfato.
  • ¿Crees que has escogido a tu chico por su físico, su sentido del humor o su buena cabeza? Puede que el olor natural de su cuerpo haya sido el motivo, aunque no lo sepas.