Compartir

derechos del paciente y deberesHay mucha gente que diariamente se queja de la atención médica recibida. Si no estás conforme con la atención médica, te ofrecemos toda la información práctica para que sepas dónde recurrir, cómo reclamar y cuales son los derechos del paciente.

Las quejas más comunes 

Una de las quejas más comunes ‘es el escaso tiempo que el médico dispensa al enfermo, de lo que se quejan 9 de cada 10 españoles‘. Algo que también confirma la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, CESM, que advierte que la carencia de facultativos les obliga a atender a cuarenta pacientes por médico y día, a los que dedican una media de tres minutos a cada paciente.

Pero, las quejas no sólo se refieren a las consultas ambulatorias, sino también a las estancias hospitalarias y a las intervenciones quirúrgicas. De todas las denuncias, un 31% se dirigía contra la sanidad privada, donde la mayoría de las reclamaciones tuvieron que ver con el intrusismo profesional. Las quejas a la sanidad privada afectaban, sobre todo, a las especialidades de cirugía estética, oftalmología y odontología.

Por lo que toca a la sanidad pública, las quejas están relacionadas con las listas de espera, infecciones adquiridas en los hospitales y la espera y la mala praxis en ginecología y obstetricia.

Sumando todas las denuncias, las del ámbito privado y las del ámbito público, 700 se produjeron como consecuencia del fallecimiento del enfermo. Y lo peor es que, de acuerdo con un reciente estudio elaborado por el ‘British Medical Journal’, que publica en su último número, ‘la mitad de los sucesos adversos podía haberse evitado’.

Cómo reclamar en un centro de salud público 

Si has quedado disconforme, después de una estancia en el hospital lo mejor es que te dirijas al Servicio de Atención al Paciente, SAP, un departamento presente en todos los centros hospitalarios y al que pueden recurrir también los parientes o acompañantes. Allí puedes presentar una reclamación, de la que tendrás respuesta en el plazo de 15 días naturales. Debes tener en cuenta que en la contestación es necesario que aparezca el resumen del motivo de la reclamación, así como las actuaciones que se han realizado, las medidas que, finalmente, se han adoptado y los datos del firmante.

En ocasiones, en lugar de esta carta, puedes recibir un escrito en el que te informan de que la reclamación aún se está tramitando. Pero si, pasados 30 días después de la última carta, no te han comunicado la resolución definitiva, tienes la opción de recurrir ante el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, INGESA.

Quejas ante la sanidad privada, defendiendo los derechos del paciente

Debes saber que, al contrario de lo que ocurre en los hospitales públicos, en los centros de carácter privado no existe una vía establecida para presentar una queja formal. Por esa razón, si te sientes defraudada o mal atendida, lo mejor es que remitas un escrito al director del centro explicándole el motivo de la queja y que esperes su contestación.

Si no la recibes en un tiempo prudencial, el siguiente paso es acudir a los servicios de reclamación provinciales para defender tus derechos como paciente. Recuerda que cuando la reclamación tiene que ver con la actuación médica o con el hospital concertado con la compañía de seguros, debes reclamar tanto en el centro como en la entidad aseguradora. Si no llegáis a un acuerdo o si los daños son graves, lo más aconsejable es que recurras a la vía judicial.

En cambio, si el problema está relacionado con la cobertura del seguro, puedes presentar tu queja en la Dirección General de Seguros, aunque recuerda que sus resoluciones no son vinculantes.

Cuándo se debe solicitar el consentimiento informado 

El consentimiento informado es un documento que el hospital debe facilitar cuando un paciente va a ser operado o sometido a un tratamiento. Con él se da fe de la autorización del enfermo (o la de sus familiares, cuando no esté en plenas facultades) para que se le realice un procedimiento médico o quirúrgico.

En la hoja de consentimiento el enfermo expresa de forma libre y voluntaria que ha sido debidamente informado en una entrevista personal. En ella le habrán explicado la naturaleza y los propósitos del procedimiento, los beneficios, los riesgos, las alternativas y los medios con los que cuenta el hospital para llevar a cabo la intervención.

Junto a su firma y DNI (o los de su representante legal), debe aparecer la rúbrica del médico informante y su número de colegiado. Se puede revocar este consentimiento en cualquier momento antes de la realización del tratamiento médico.

Qué dice la ley 

De acuerdo con la Ley General de Sanidad, entre los derechos del paciente está confidencialidad de toda la información relacionada con tu caso y con tu estancia en las instituciones públicas y privadas que colaboren con el sistema público. Además, en el caso de que los procedimientos de diagnóstico o terapéuticos que te han aplicado vayan a ser empleados en alguna investigación, deben comunicártelo y tienes que conceder tu autorización por escrito. En ningún caso, éstos pueden comportar un peligro para tu salud.

Si, por disposición legal o reglamentaria, precisas un certificado acreditativo de tu estado de salud, el facultativo está obligado a expedirlo.

Puedes negarte a recibir tratamiento médico, excepto en tres casos:

  • Cuando la no intervención pueda suponer un riesgo para la salud pública.
  • Cuando no estés capacitado para decidir; la responsabilidad recaerá en tus familiares o allegados.
  • Cuando la espera pueda ocasionarte lesiones graves o corras el riesgo de fallecer.

Consejos para actuar ante una negligencia 

La Asociación Defensora del Paciente, ADEPA, con el fin de defender los derechos del paciente ofrece un decálogo para todas aquellas personas que vayan a iniciar una denuncia por error o negligencia médica en cualquier centro de salud, público o privado, ya que un buen número de este tipo de casos se pierde por defecto de forma.

  1. Recopila todos los datos posibles que te aseguren que realmente ha existido una negligencia médica. 
  2. Consulta a un abogado especialista en temas médicos, e incluye todos los gastos que te vaya a acarrear. 
  3. Elige la vía penal en casos de fallecimiento o de lesiones graves, que puede conseguir incluso la cárcel. 
  4. Para casos menos importantes, la vía civil puede resultar más eficaz, aunque resulte bastante más cara. 
  5. Otra opción es que debes tener en cuenta es la vía social, que es mucho más económica y rápida. 
  6. Asegúrate de qué médico es el responsable del hecho, ya que es un error denunciar a todo el equipo. 
  7. Sin embargo, sí debes denunciar al centro, pues si el médico no responde, lo hará el cebntro médico.
  8. Si el juez archiva el caso basándose en un informe forense, muestra tu desacuerdo y pide un contraperitaje. 
  9. No debes pagar nunca un informe que te sea desfavorable. 
  10. Si consideras que el juez no es imparcial, puedes reclamar al Consejo General del Poder Judicial.

Qué vía elegir para denunciar

Existen tres vías diferentes para exigir responsabilidades por los daños producidos en los centros sanitarios: civil, penal y contencioso-administrativa. Según el gabinete de abogados de la Confederación Estatal de Consumidores y Usuarios, CECU, a la hora de decidirse por una y otra vía no se pueden dar unas pautas generales, pues cada caso debe tratarse de forma particular e individualizada.

Algo semejante opinan desde la Asociación Defensora del Paciente, ADEPA, donde, sin embargo, se precisa que ‘aunque las dos primeras son las más utilizadas, lo mejor es consultar con un abogado sobre los beneficios de la vía civil cuando se pretende una indemnización por parte del médico que ha cometido una negligencia‘. ‘Además, -añade- ha de considerarse la rapidez y casi gratuidad de la vía social y las ventajas de la víctima si se constituye en parte‘.