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deporte embarazoEl ejercicio físico o el deporte es frecuentemente asociado con un estado óptimo de salud física y mental. El embarazo es el mejor estado de salud de la mujer, por lo tanto; ¿qué mejor razón para combinar ambos?

Los distintos niveles de ansiedad y estrés a los que normalmente someten situaciones nuevas como el embarazo, las responsabilidades de la inminente paternidad, los cambios en el cuerpo, etc., pueden verse atenuados con la gran oleada de endorfinas a la que nos exponemos durante cada sesión de actividad física y/o deportiva placentera.

Las endorfinas son hormonas que se liberan bajo distintos estímulos, entre ellos el ejercicio, que provocan sensaciones de bienestar y tranquilidad.

¿Puedo realizar cualquier tipo de gimnasia?

Si estás acostumbrada a ejercitarte en forma habitual y tu cuerpo se encuentra entrenado para ello, puedes continuar haciendo deporte durante el embarazo, siempre que no sean actividades que impliquen un contacto corporal que pueda resultar brusco o puedan golpearte.

Deportes que impliquen mantener el equilibrio como esquiar o montar a caballo deben ser dejados en la segunda mitad del embarazo, cuando tu abultado abdomen te obligue a cambiar tus centros corporales de equilibrio y a dominarlos.

Si antes de embarazarte no solías realizar ejercicios periódicamente puedes ingresar a un grupo de embarazadas para compartir alguna actividad física que te cause placer y relajación sin un esfuerzo excesivo para el que no estás preparada y podría provocarte incomodidades e inclusive lesiones.

Son altamente recomendables durante el embarazo algunos deportes como la natación, el yoga y las caminatas.

Si has tenido algún episodio que requirió atención especial por parte de tu médico o tienes alguna duda no dejes de consultarle acerca de la conveniencia o no de incorporarte a un programa de ejercicios.

¿Es beneficioso para el embarazo hacer deporte?

Los ejercicios realizados con moderación y exigencia adecuados traen muchos beneficios. En primer lugar el ejercicio aumenta la velocidad de la circulación mejorando la oxigenación de todo tu cuerpo y por supuesto la de tu bebé, el trabajo de tus músculos te ayudará a manejar mejor tu cuerpo más voluminoso y te preparará para un mejor desempeño durante el parto, puedes aprender a regular tu respiración. Te sentirás más ágil y la recuperación postparto resultará más rápida.

De la misma forma que mejora el pasaje de oxígeno a tu hijo, lo hacen las sensaciones placenteras y relajantes que sientes, las endorfinas liberadas pasan a través de la placenta produciendo en el feto el mismo efecto que en ti.

Este efecto anímico beneficioso mejorará tu humor, predisposición hacia tu nuevo aspecto y comprobarás que a pesar de verte distinta te encuentras ágil y atractiva.

Precauciones especiales

  • Pon atención al ritmo que llevas, cuidando un aumento progresivo y gradual.
  • Prepara tu cuerpo con precalentamiento.
  • Procura un correcto ritmo respiratorio para no fatigarte, ya que si sientes falta de oxígeno esto afecta al bebé de la misma forma. Si te cansas, para, puede que tengas menor resistencia y que necesites mayor tiempo para recuperarte.
  • Recuerda evitar durante el embarazo los deportes que impliquen contacto corporal.
  • Resultará agradable acompañar con masajes tu rutina de ejercicios.