Enfermedades

Definición de presbiacusia. Causas y tratamientos de la presbiacusia

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presbiacusiaLa pérdida de audición  o presbiacusia ocurre de forma progresiva y generalmente el paciente no es consciente del déficit, siendo la familia la que detecta antes el problema. Puede iniciarse a partir de los 40 años en personas genéticamente predispuestas aunque lo más frecuente es que avance de forma lenta y gradual hasta manifestarse con claridad hacia los 60-65 años.
Como comentamos, la causa fundamental de la pérdida de audición es la edad. Sin embargo, hemos de tener en cuenta otras causas del déficit auditivo como son los traumatismos, exposición a ambientes ruidosos, factores hereditarios, uso de medicamentos que dañan el oído (algunos tipos de antibióticos) y enfermedades crónicas (hipertensión arterial, cardiopatías, diabetes mellitus…).

En cuanto a la forma de manifestarse la enfermedad, es importante saber que en estadios iniciales el paciente no reconoce el déficit realizando maniobras para oír mejor (sube cada vez más el volumen del televisor o la radio, habla más alto de lo habitual, suele pedir que se le repita lo que se le está diciendo…).

Más adelante, refieren que no oyen bien, se quejan de que el habla de otras personas les parece confusa como si no se les hablase lo suficientemente claro. En otras ocasiones, dicen oír bien pero no entienden lo que se les comunica, presentando además dificultad en las conversaciones telefónicas.

Es por todo ello, por lo que se sienten más irritables. Junto con la pérdida de audición pueden aparecer otros síntomas como mareos, vértigos, zumbidos en los oídos

Estas dificultades auditivas les plantean grandes obstáculos para la comunicación interpersonal limitando su vida social, profesional y familiar llevándoles en ocasiones a sufrir procesos ansiosodepresivos. Además, presentan mayor riesgo de sufrir accidentes (atropellos) por no escuchar el ruido de los coches.

Ante la presencia de un deterioro auditivo, convendría acudir a su médico de cabecera para indagar acerca de la situación y filiar el proceso. En ocasiones, con la mera exploración del oído puede conocerse y tratarse la causa (tapones de cera, cuerpos extraños, infecciones…). En otros casos, es necesario continuar con otro tipo de estudios (audiometría…) para etiquetar el proceso.

Tratamiento de la presbiacusia

En cuanto al tratamiento, actualmente se dispone de ayudas auditivas (audífonos) que mejoran la calidad de vida aunque no todos los pacientes se benefician de las mismas. No obstante, existen otro tipo de medidas a tener en cuenta: evitar ruidos fuertes o al menos reducir el tiempo de exposición a los mismos (o en su defecto, utilizar tapones u orejeras
especiales), evitar la automedicación y control óptimo de enfermedades crónicas.

Por otro lado, aquellos que habitualmente se relacionen con personas con déficit auditivo, deberían tener en cuenta que es mejor hablarles a una velocidad normal, sin exagerar los sonidos, con tono de voz ligeramente elevado pero sin gritar (el grito distorsiona el habla y dificulta la comprensión), mirándoles de frente (para que puedan aprender a leer los labios) y sin ruido de fondo. Para concluir, insistir en la importancia de consultar en caso de presentar deterioro auditivo para buscar la solución adecuada no atribuyendo como única causa el proceso de envejecer.