piel hidratar exfoliarEl baño o la ducha diarias pueden convertirse en una auténtica sesión de belleza. Sólo necesitas cinco minutos para lavar, exfoliar e hidratar tu piel.

Piel bien limpia, piel más bonita

Piel limpia es igual a piel bonita; es fundamental eliminar exceso de grasa , así como limpiar los poros de maquillaje, polución, sudor…en tu rutina diaria de belleza, no pueden faltar estos sencillos pero fundamentales pasos:

  • El cuarto de baño debe estar caldeado y el agua no debe superar los 37 grados.
  • Lo mejor es acabar con un chorro de agua fría para tensar la piel.
  • Si te gustan los baños, no tomes más de uno semanal y nunca más largo de diez minutos porque se reblandece la epidermis y se relajan los tejidos.
  • Si antes de entrar en la ducha dejas correr el agua caliente , tendrás los beneficios de la sauna: el vaho abrirá tus poros y eliminarás toxinas.
  • Para reforzar la hidratación, utiliza un gel  con crema hidratante que evita la pérdida de humedad.

Exfóliate!

Se trata de pelar la piel; es decir, de eliminar mecánicamente con un producto con gránulos (de hueso de melocotón, cáscara de nuez, azúcar o sal) las células planas y muertas que se depositan en la capa córnea y que, de otra manera, terminarían lentamente cayendo por sí mismas empujadas por las nuevas que se forman en la capa basal. Lo que hace la exfoliación es acelerar ese mecanismo para facilitar la oxigenación de la epidermis. Además de que la piel está más lisa y suave, las cremas penetran mejor y, por lo tanto, son más eficaces.

  • La exfoliación debe hacerse, por lo menos, una vez por semana, masajeando la piel en sentido ascendente con la palma de la mano o una esponja. Luego, debe aclararse bien.
  • Si no quieres gastar dinero en una exfoliante puedes añadir azúcar a una crema hidratante.
  • Ahora es posible unir los dos pasos, limpieza y exfoliación, porque existen geles exfoliantes de uso diario.

Exfoliantes Naturales

La exfoliación de la piel es muy importante para mantener nuestra piel sana, con ello prevendremos el envejecimiento y ayudaremos a la circulación. La eliminación de impurezas es un fenómeno natural que realiza nuestro cuerpo para regenerar la piel, pero con el tiempo se debilita, realizándolo de una forma más lenta, si ayudamos a nuestra piel conseguiremos que este mucho más limpia y sana, más tiempo.

La exfoliación nos hará lucir una piel suave y tersa. Sobre todo en verano, la piel necesita de cuidados, al estar expuesta más al  sol, provocando sequedad, puntos negros etc.

Existen muchos exfoliantes naturales, que podemos combinar  para tener una piel  reluciente, os proponemos uno:

  • Dos cucharadas de leche.
  • Una cucharada de miel.
  • Una cucharada de harina de maíz.

Lo mezclaremos todo hasta conseguir una pasta y listo para ponerlo en la zona que deseemos, lo aplicaremos de forma circular y con la piel húmeda. Lo ideal es que al terminar utilicemos alguna crema hidratantes para obtener un mejor resultado.

Aquí tienes una relación de productos con propiedades exfoliantes que podemos encontrar en cualquier hogar. No dudes en hacer las combinaciones que creas oportunas.

  • Limón.
  • Tomate.
  • Harina de avena.
  • Café molido.
  • Azúcar.
  • Té verde.
  • Almendras.
  • Linaza.
  • Sal.
  • Fresas.
  • Aceite de oliva.

Hidratación: el alimento de tu piel

La piel bien limpia y lisa está preparada para absorber mejor el producto hidratante. Dependiendo de tu tipo de piel, ésta te requerirá un tipo de hidratación:

  • Si tienes la piel seca, aparecerá tirante e, incluso, con la llamada piel de lagarto, por lo que te convienen las texturas en forma de crema, muy emolientes, que dejan la piel flexible.
  • Las pieles normales y mixtas pueden utilizar una leche, más ligera y fácil de extender. El baño o la ducha diaria pueden convertirse en una auténtica sesión de belleza.