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cuidar los piesUna mujer que camina con pa­sos seguros y esbeltos, exhibe una gracia y una atracción irre­sistibles. No sólo realza su fí­sico, sino también su personali­dad. Pero esto se logra sola­mente cuando los zapatos que se llevan puestos son cómodos y flexibles y permiten cuidar los pies.

Muchas mujeres padecen de molestias en los pies, que po­drían desaparecer fácilmente si usaran un calzado adecuado. Si usted no quiere confrontar estos problemas, simplemente elija un tipo de zapato que le permita, primeramente, mover sus dedos con mayor libertad. Observe detenidamente los de­dos de los pies cuando camine. Verá que cuanto más los dirija hacia adelante, en línea recta, más correctamente camina.

El tacón es sumamente im­portante. Cuando está desgas­tado puede provocarle un sin­número de problemas, ya que impide al pie colocarse sobre el suelo en la dirección indicada.

Entre los diferentes tipos de calzado, los mocasines son qui­zás los que más la pueden ayu­dar a caminar correctamente y a cuidar los pies. Ofrecen, entre algunas de sus ventajas, las siguientes:

  • Permiten mover los dedos con mayor comodidad.
  • Ayudan a coordinar co­rrectamente los movimientos musculares de sus extremida­des inferiores.
  • Facilitan el equilibrio al ca­minar.
  • Protegen sus pies al dar seguridad a las pisadas.

Los pies debilitados pueden recuperarse fácilmente de su fatiga, haciendo unos simples ejercicios. Veamos:

  • Con los pies desnudos, trate de tomar sus medias del suelo varias veces al día.
  • Alcance, solamente con la ayuda de los dedos del pie, un pequeño objeto del suelo, por ejemplo, una moneda u otra co­sa que ofrezca un canto por donde agarrar.