Belleza

Cuidados indispensables para manos y uñas

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cuidado manos y uñasLa llegada inminente del verano invita a preocuparse especialmente de manos y pies. Ya no hay excusa ni frío que justifique el descuido de tan importantes cartas de presentación femeninas. Sepa qué hacer y qué está de moda para embellecerlas.

Está claro que si durante todo el año mantuviéramos nuestras manos y pies bajo permanente atención, no sería necesario tomar medidas especiales ahora. Pero es un hecho que el invierno favorece dejarlos de lado y sólo nos percatamos del error cuando llega la hora de aliviarse de ropa y calzado.

Principales agentes perjudiciales para las manos

En lo que se refiere a las manos las que más sufren son aquellas que realizan trabajos sin protección. Y el envejecimiento prematuro de éstas no tiene otra explicación que el no haberlas cuidado desde la adolescencia. Por este motivo, la recomendación principal parte por la prevención.

El uso de detergentes, lavalozas, cloro y otros productos químicos es muy agresivo para la piel. Es por eso que las amas de casa y todas aquellas personas que trabajan en la limpieza deben utilizar guantes durante todo el proceso. Se recomienda usar doble guante. El primero debe ser de algodón para evitar que la piel transpire y el segundo, de goma.

Enfermedades de pies y manos

Entre las enfermedades más comunes de las manos figuran la dermatitis de contacto y las infecciones. La primera es una inflamación de la piel que se produce por la agresión de los productos químicos y es muy frecuente entre las amas de casa. La segunda tiene su origen en la humedad. Mantener mucho tiempo las manos en el agua favorece la aparición de hongos que son de muy lento y largo tratamiento médico.

En los pies también aparecen, pero en estos casos se debe al uso de calzado sintético y no de cuero; a los calcetines que no son de algodón o de hilo, y a las panties de nylon, que retienen la humedad.

Los grandes culpables de “callos” (queratomas) y “juanetes” (hallux valgo) que están sufriendo muchas mujeres jóvenes en la actualidad son los zapatos extremadamente puntiagudos que están de moda. Si este problema se presenta, conviene dejar de emplear este tipo de calzado y reemplazarlos por uno más cómodo y adecuado a la forma de los pies.

Se aconseja también lavar y secar bien manos y pies, y usar crema humectante diariamente pues así se crea una capa protectora que aísla la piel de los factores irritantes del ambiente. Para las manos es mejor que la crema sea un poco untuosa, porque aquellas que son muy livianas no protegen. Que sea un producto para manos propiamente tal y no para todo el cuerpo, ya que la función específica que cumple es darles mayor flexibilidad y cubrirlas como una película.

Cuidado de uñas

Otro detalle que no debe pasarse por alto tiene que ver con las uñas. Las cremas y los guantes las favorecen, pero además no debe cortarse nunca la cutícula. La cutícula es un sello protector que evita la entrada de hongos y bacterias. Al sacarla lo único que conseguimos es favorecer las infecciones.

La molesta y antiestética uña encarnada (onicocriptosis) se produce por dos factores: el mal corte y el uso de calzado inapropiado. Se debe, por tanto, cortar las uñas en forma recta, lineal y no por los bordes o esquinas, ya que así la uña tiende a crecer debajo de la piel.

El quitaesmalte sigue siendo un producto agresivo para la uña y no tiene reemplazo. Se aconseja enjuagar con agua inmediatamente después de usarlo, así como después de limar. También es necesario utilizar una base protectora antes de aplicar el esmalte debido a que impide que la uña adquiera un color amarillento (generalmente los colores fuertes como el rojo tiñen). Para las uñas débiles y quebradizas se recomienda aplicar calcio en lugar de la base protectora. Primero hay que pulir la uña con una lima muy suave para que se abran los poros e inmediatamente se aplica el calcio.

Manchas en la piel

Sin embargo, falta aún otro aspecto importante a considerar. Las manchas que aparecen en las manos y que tanto las afean son también evitables. La mayoría de la gente cree que son producto de la vejez, del paso del tiempo, pero no es así. Esto es consecuencia del daño acumulativo del sol. Las abuelitas de antaño que usaban guantes y quitasol para protegerse de los rayos ultravioletas tenían sus manos y rostros en excelente estado. Ahora no pasa lo mismo.

Para evitar llegar a estos extremos, un buen consejo es usar siempre fotoprotectores para la radiación ultravioleta. A mayor factor, mejor resultado. Si desde joven empiezas a cuidarte con protectores solares, no vas a tener manchas. Existen, en todo caso, tratamientos que permiten atenuarlas e incluso eliminarlas, como cremas sobre la base de ácidos glicólico o retinoico, aplicación de nitrógeno líquido o de láser, entre otros.