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cuidados despues del parto

Parecía el principio de una vida nueva y feliz junto a al maravilloso bebé… pera la realidad es: las hormonas por el suelo, gorda, fofa, sin ropa qué ponerse y para colmo con el cutis horrible. ¡¡¡Y todos esperan que estés radiante!!! Para conseguirlo es recomendable seguir una serie de consejos o cuidados después del parto.

A veces resulta decepcionante. Al precioso bebé, todos lo quieren y lo vienen a ver. Le traen ropa bonita y se luce como rey o reina. Pero la mamá tiene un rol menos digno: gorda, suelta, llena de espinillas, muy cansada por las comidas nocturnas y a veces con la moral baja. No es envidia, pero la verdad, después de nueve meses, uno esperaba irradiar felicidad y no mirarse al espejo con pena.

Es un cuento conocido, porque nadie vuelve a casa sin grasa y apretadita. Las más afortunadas sólo tienen tres kilos de más, mientras que el resto oscila entre los 5 y los 15 kilos de aumento dependiendo de cuánto se cuidaron durante el embarazo. Las que se no se cuidaron nada en ese tiempo ya tienen más de 20 kilos adicionales.

Por eso conviene no darle motivos extra a la depresión post parto (con la baja natural de las hormonas basta) y hacer algo por el cuerpo desde la vuelta a casa. Así, lo peor será durante la primera semana, que generalmente se pasa en cama. Sólo hay felicidad por el recién nacido y las ganas de recuperarse bien. Luego, las cosas, estéticamente hablando, vendrán mejores.

La alimentación después del parto

Es importante armarse de paciencia porque en esta etapa, y hasta que deje de dar pecho, están prohibidas las dietas estrictas que puedan afectar la calidad y cantidad de la leche. Sin embargo, una alimentación equilibrada y racional comenzará a surtir efecto.

Para tener leche es importante tomar alrededor de tres litros de líquidos al día tanto en agua como en jugos naturales, caldos de verduras, de pollo o carne desgrasados, leche descremada, jaleas, etc. Un buen consejo es bajar la cantidad de té ya que inhibe la fijación del hierro, que tras el parto se torna más necesario que nunca.

No se recomienda dejar completamente el azúcar, para que no bajen los niveles de energía en la sangre y también porque es necesaria para la leche, pero sí disminuirla. Bajar de 2 a media cucharada en el desayuno es razonable. En cambio, los dulces, golosinas, pasteles, bebidas gaseosas y chocolates pueden (y deben) eliminarse sin problemas. También hay que olvidarse de las frituras y alimentos con grasa animal como embutidos, cecinas y queso, que son de muy lenta combustión y sólo engordan.

Los carbohidratos, en cambio, son importantes. Arroz, harina, papas y fideos ayudan a mantener el nivel de azúcar en la sangre y evitar la hipoglicemia, sin embargo, se pueden reducir a porciones pequeñas. Es absolutamente necesario comer cuatro veces al día y en forma variada: carnes magras, pollo, pescado, verduras de todos los colores, ensaladas, arroz, papas, harinas y frutas. Así, la leche será igualmente nutritiva en cada toma.

La comida de la noche debe ser la más liviana, sin incluir proteína de fibra que se encuentra en las carnes y es de más lenta digestión, y basada principalmente en guisos de verduras y ensaladas.

Con un régimen de este tipo se asegurará de alimentar bien a su bebé, estar sana usted misma y comenzar el proceso de reducción de peso. A los 30 días del parto podrá comenzar la próxima etapa: los ejercicios. Antes de eso el útero aún no ha vuelto a su tamaño normal y puede resultar perjudicial.

Olvídese de los ejercicio aeróbicos tras el parto

No es conveniente hacer aeróbica en esta etapa. Lo que más se necesita desde el punto de vista de los cuidados tras el parto es trabajo localizado, porque la musculatura ha quedado en mal estado. Y además, como los tejidos están con una distensión, los pequeños saltos hacen que se caigan un poco más. Incluso es dañina para el útero, la columna y los pechos que están aumentados por la lactancia y lo único que queremos es que se mantangan firmes.

En sus centros de belleza hacen un completo tratamiento postparto. Este incluye una guía nutricional de modo de complementar los ejercicios y tratamientos de belleza adecuada y saludablemente. Luego se establece una rutina de ejercicios que permite afirmar los tejidos del abdomen y reducir las grasas de muslos, brazos y caderas.

Después del parto en general queda una gran debilidad muscular sumada a un mal hábito postural. Porque en el embarazo se produce una desviación de la columna vertebral hacia adelante. El ejercicio es fundamental para mejorar tonicidad, postura y volver toda la parte osteo-músculo-ligamentosa a una armonía. La progesterona que ha aumentado en esta etapa, produce una mayor distensión a nivel de los tejidos de sostén y hay que empezar a reforzarlos nuevamente.

Los músculos que más han sufrido son dos franjas que atraviesan el abdomen en forma vertical desde las costillas hasta el pubis: el recto mayor del abdomen. Entre ellas hay un tejido que las une y con el embarazo tiende a distenderse, a romperse un poco, provocando una hendidura al medio, especialmente en casos de embarazos múltiples o cuando se ha engordado mucho. Mientras mayor sea ésta más necesarios serán los ejercicios para volver a tener un vientre plano. La gimnasia hipopresiva es cada vez más demanda en este sentido.

Ahora, si usted no puede ir a un gimnasio, se recomienda hacer abdominales, ejercicios para la espalda y pectorales para afirmar los pechos a partir del primer mes para recuperar la silueta.

Masajes: Disminuir y Apretar

Para disminuir las capas de grasa y el líquido que se ha acumulado durante el embarazo y que nos hacen ver gordas y “blandas”, los masajes son ideales. Se puede utilizar el presofast, una máquina europea que ayuda a disminuir el edema (líquido) y estimular el drenaje linfático. Se trata de un traje con botas, parecido a los de los astronautas, que se infla según las instrucciones de un computador y produce un bombeo profundo del sistema de retorno venoso.

Junto con éste se realiza el masaje reductor. Es muy importante que se realice por manos expertas para no aumentar la flaccidez. Con él se activa la circulación profunda y permite que las grasas y toxinas del tejido conjuntivo se vayan eliminando y disminuya rápidamente el volumen de la persona.

Para las grasas más duras y rebeldes, que vienen desde antes del embarazo las sesiones de termolipólisis, o sea, calor profundo. También a través de una máquina computarizada, la termofast. Esta envuelve todo el cuerpo con unas bandas que emiten calor radiante. Sin grasas y con el cuerpo durito por los ejercicios, sólo queda la flaccidez cutánea o de la piel. Es la más lenta en recuperarse y se combate con cremas reafirmantes de algas y cremas estructurales con colágeno y elastina.

Además, hay tratamientos con gel frío que tonifica y hace reaccionar las fibras elásticas. En el mercado existen cremas reafirmantes que permiten hacer masajes en casa. Deben aplicarse en forma ascendente y recta hasta que se hayan absorbido completamente y dejando la piel algo roja para activar así la circulación.

Las mismas marcas tienen productos para las estrías que deben tratarse inmediatamente para lograr algunos resultados. Como se trata de rupturas en los tejidos, sólo logran atenuarse y nunca desaparecen por completo. Los centros especializados pueden ofrecer tratamientos con rayo láser, que son más eficaces.

Los Pechos y La Cara, Lo Más Delicado

Para los pechos hay tratamientos muy interesantes. Aparte de recomendar algunas ampollas que tienen aminoácidos escenciales para la turgencia, terminada la lactancia debe realizarse un lifting electrónico que favorece mucho el levantamiento del busto y no es quirúrgico.

En forma casera entre otros cuidados después del parto se pueden aplicar duchas de agua fría. Pero una vez terminada la lactancia o muy alejadas de las comidas del bebé pues produce una vaso contricción que disminuye la leche.

Por último, los cambios hormonales del embarazo muchas veces provocan trastornos en el cutis. Aunque algunas salen de la clínica con un rostro más luminoso, son más las que se llenan de grasas y espinillas, se manchan o adquieren un tono opaco de piel apagada. Para esto es indispensable ir al dermatólogo o cosmetóloga que recete el tratamiento adecuado. Cremas y jabones contra el acné, limpieza de cutis, peeling, velos de colágeno, etc.

Con esto quedará como nueva y en tres meses podrá volver a mostrar el ombligo. Ahora, si no quiere preocuparse de banalidades, coma un poco menos, camine, suba y baje escaleras y, de ser posible, nade. Mientras tanto, ame y juegue con su hijo, lo pasará bomba.

Hacer Ejercicios Después del Parto

A partir de los 30 días en parto normal o 45 si tuvo cesárea puede empezar con una rutina de ejercicios. Abdominales, para afirmar el busto y la espalda, además de caminar, subir y bajar escaleras y nadar.