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belleza espaldaLas últimas tendencias de la moda han traído los escotes halter, los vestidos de noche de tirantes finos, los tops palabra de honor y tipo delantal y las aberturas posteriores vertiginosas hasta la cintura. Y han traído, y atraído, las miradas sobre una de las partes que menos cuidamos: la espalda.

Ante todo, una espalda bella es necesariamente una espalda sana, y eso sólo se consigue practicando los ejercicios adecuados, la natación y el yoga son ideales para mantener en forma nuestra columna vertebra y cuidando nuestra postura en todo momento.

  1. Al caminar debemos hacerlo erguidas, con los hombros hacia atrás y la barbilla recta y apoyando firmemente los talones sobre el suelo al adelantar el paso.
  2. En el trabajo hay que procurar mantener una postura correcta, con la espalda erguida y ambos pies en el suelo (sentarse sobre una de las piernas es una costumbre tan corriente como perjudicial para nuestra columna), sin dejarnos resbalar hacia abajo en la silla ni volcarnos sobre la mesa o el ordenador. Cada hora deberíamos parar para hacer unos suaves ejercicios de cuello y estiramientos de brazos.
  3. Utilizar el calzado adecuado. Por muy de moda que estén los estilettos, si nuestra profesión nos obliga a caminar o a estar mucho tiempo de pie nuestra espalda se resentirá si pasamos más de ocho horas subidas a unos tacones de 10 centímetros, es mejor optar por zapatos de tacón bajo y algo ancho, porque los completamente planos tampoco son aconsejables.
  4. Es difícil cuidarse la espalda sin un poco de ayuda. Para mantenerla suave y eliminar las células muertas bastará con un cepillo de mango largo que utilizaremos en la ducha, pero para mantenerla hidratada podemos pactar con nuestra pareja la mutua aplicación de crema o un aceite relajante, convirtiendo así el cuidado en un placer compartido.

Consejos: las estadísticas médicas y laborales confirman que los dolores de espalda afectan a casi el 100% de los ciudadanos. Los vicios posturales, incluso una mala elección de la almohada y el colchón pueden causar molestias y perjuicios a nuestra espalda, una zona en la que se acumula también el estrés en forma de contracturas y tirones. Por eso, no es un capricho sino una inversión en salud darse alguna vez un buen masaje en la espalda, pero si no podemos o no queremos acudir a un profesional podemos utilizar en casa, a ser posible con ayuda, un aparato o rodillo de masaje que, combinado con productos de aromaterapia o aceites esenciales, nos dejará como nuevos.