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beneficios cuenta conjuntaLas cuentas conjuntas son productos bancarios que requieren la autorización de todos los titulares para realizar operaciones, es decir, tienen una operatividad limitada. Esta opción se toma por motivos de control: nadie puede utilizarla sin el consentimiento de todos los titulares.

A priori, este tipo de medida puede suscitar desconfianza o recelo en el resto de los propietarios de dicha cuenta y, pese a que hay un trasfondo de verdad en ello, lo cierto es que en ocasiones este tipo de cuenta se planteacomo la más conveniente. Así, se utiliza mucho en el caso de matrimonios con problemas, bien porque se trata de parejas mal avenidas o bien porque uno de los cónyuges ha tenido problemas (alcohol, ludopatía…). De esta forma, la cuenta conjunta es la mejor solución para no quedarte sin un duro de lo depositado en el fondo común.

Fórmula ideal para empresarios

También se usa mucho en el caso de las empresas, sobre todo, las Pymes. Gracias a las cuentas con firmas mancomunadas, es decir, las que necesitan las fábricas de los propietarios para cualquier operación, cada socio limita la operatividad del resto y se pone de manifiesto la necesidad de comunicar todas las acciones al resto de los socios o, por lo menos, al que tenga la firma conjunta. En este caso, la experiencia señala que, al final, los propios socios terminan facilitando una serie de documentos de pago a la otra persona con la que tiene la titularidad para que, en un momento determinado, ante un problema, pueda retirar fondos.

A la hora de abrir una cuenta conjunta nada más es necesario la voluntad de los titulares. El número de personas que abren la cuenta es ilimitado,aunque lo cierto es que cuanto mayor sea la cantidad de titulares, más complicado será operar con ella, ya que los unos dependen de los otros para absolutamente todo. Los requisitos necesarios para abrir la cuenta están sujetos a la política del banco en la que se registra. Normalmente, el contrato se realiza directamente en la entidad, en presencia de todos los titulares, pero también existe la posibilidad de necesitar la escritura ante notario, aunque este tipo es menos frecuente.

Como reducir las incomodidades

En los casos de cuentas con numerosos titulares existen varias fórmulas que aminoran este carácter de dependencia entre ellos. Así, por ejemplo, se puede requerir la firma de dos de los titulares indistintamente, se puede solicitar la del accionista mayoritario y cualquier otro socio o un número de firmas diferenciado en función de la operación o de la cantidad de dinero a retirar. Este tipo de posibilidades hace que el carácter de la cuenta ya no sea puramente conjunta.

Asimismo, esta fórmula permite la posibilidad de cambiar la titularidad de las firmas sin mayor problema, lo único necesario es revocar las órdenes. Para ello es necesario que todas las personas que abrieron en su día la cuenta se reúnan de nuevo y decidan cuál va a ser la nueva opción para operar. En definitiva, el aspecto positivo de esta fórmula es el control que permite ejercer sobre las operaciones en dicha cuenta, mientras que, lo negativo, sin duda, es la limitación de operatividad que supone.