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leer en EspañaLos datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte sobre hábitos de lectura reflejan que en Primaria los profesores consiguen mantener la costumbre de lectura de los alumnos, mientras que en Secundaria y Bachillerato suelen perderla.

Hay quien busca las raíces del problema en la dispersión que se sufre en una etapa de cambios como es la adolescencia. Pero también hay que tener en cuenta otros factores, como la deficiente infraestructura de bibliotecas escolares o el bajo índice de lectura en los adultos. Según el Ministerio de Educación, el 46% de los españoles mayores de 16 años no lee libros nunca o casi nunca y en el 30% de los hogares no se compra ni siquiera un título al año.

La adolescencia, una edad crítica para la lectura

Los niños que continúen leyendo durante la adolescencia, serán jóvenes y adultos lectores. Sin embargo, parece complicado recuperar a los que perdieron la costumbre de leer poco después de la niñez.

La disminución del hábito de lectura durante la adolescencia es algo que se advierte en toda Europa. Es un momento de cambios en el que están más abiertos a los estímulos exteriores, entran de lleno en la sociedad de consumo y establecen otras pautas de ocio.

Otro de los factores que pueden influir es la falta de tiempo disponible que sufren niños y adolescentes de hoy. Muchos, cuando terminan sus clases en el instituto, tienen que sumar una lista enorme de actividades extraescolares y apenas les queda tiempo para leer. Sin embargo, al niño que de verdad le gusta leer se le recupera en la mayoría de los casos. De ahí la importancia de que los libros formen parte de su vida cotidiana desde una edad temprana.

Consejos para animarles a leer

No existe una regla capaz de asegurarnos que nuestros hijos serán futuros lectores. Pero, de acuerdo con los expertos, los niños pueden llegar a la lectura por múltiples caminos.

Ofrécele libros adecuados para su edad. Hoy hay una oferta muy amplia en el mercado. De hecho, la mayoría de las editoriales incluyen en la portada del libro a quién va dirigido. No le impongas determinadas lecturas, por muy clásicas que sean; lo fundamental es que el hábito de leer se instale en su conducta y no se convierta en un martirio para él.

No desprecies géneros que, en ocasiones, se han considerado menores, como el cómic. Muchos de los adultos aficionados a la lectura se iniciaron con Tintín o Asterix cuando eran niños. Quienes hemos apostado por los personajes de fantasía como un incentivo de la lectura sabemos que los tebeos cumplen una labor muy importante. Hay que potenciar que estos nichos de lectura popular se instauren en los niños, porque ésta es la garantía absoluta de que luego leerán libros.

Preocúpate por la calidad de las lecturas. No te conformes con verles leer; evita que caigan en sus manos textos que inviten a la violencia, al racismo, a la marginación o al fanatismo.

Las niñas leen más 

Los niños leen varias veces a la semana, pero prefieren otras actividades de ocio. En España, las niñas dedican más horas, algo que podría estar provocado por nuestros esquemas educativos, en los que aún la pasión por la emoción o la ternura está vedada a los varones. Estas son otras de las características que definen a los jóvenes lectores españoles:

  • El 48,6% de los niños de ocho años afirma que lee una vez al día o muchas veces a la semana, mientras que sólo el 21,6% de los adolescentes de 16 años lo hace con esa frecuencia.
  • Las niñas leen más. Un 81,4% asegura que lee bastante o mucho, frente al 70,4% de los niños.
  • En cuanto a los géneros, el de aventuras es el que más gusta entre los escolares españoles. Le siguen los libros de misterio y, en tercer lugar, los cómics.
  • Las actividades que prefieren realizar en el tiempo libre son, por orden de prioridad, escuchar música, leer, ver la televisión y jugar con el ordenador.

Cuanto mayores somos, menos leemos… 

Las mujeres españolas son más aficionadas a la lectura que los hombres, pero, en ambos, los índices de lectura disminuyen considerablemente a medida que van cumpliendo años.

El 26% de los españoles leen libros todos o casi todos los días; un 11% lo hace una o dos veces por semana y un 6%, alguna vez durante el trimestre. Pero el grupo más numeroso lo constituyen los que nunca leen libros, que representan el 33% de la población, y los que lo hacen muy pocas veces, que suman el 13%.

El 40 % de las mujeres lee alguna vez, mientras que esta costumbre la mantiene el 33% de los varones.

Las personas que más leen son las que están en la franja de entre 16 y 24 años, en la que un 73% reconoce hacerlo con frecuencia. En el otro extremo se encuentran los mayores de 65 años, donde los que se definen como lectores habituales suponen el 33%.

La novela es el género preferido. Un 63,8% admite que lo que más le interesa al adquirir una obra es el tema que trata.