Compartir

creer horoscopoCreer que el futuro está determinado y que podemos llegar a conocerlo nos libra de la tensión de afrontar nuestro propio destino.

Lo que significa entrever el futuro

Que alguien nos diga qué va a ser de nuestra vida en los aspectos más fundamentales nos alivia de la responsabilidad de hacernos cargo de lo que nos pasa.

Descansamos en el destino que las estrellas nos marcan y, al mismo tiempo, no tenemos que enfrentarnos a la realización de nuestros deseos o a la imposibilidad de llevarlos a cabo.

Los horóscopos nos colocan dentro de unos límites que nos tranquilizan. Nos dicen cómo somos, qué características tenemos, qué nos va a ocurrir la siguiente semana, el mes que viene o el próximo año. Nos sitúan también en el tiempo y siempre nos sorprenden cuando aciertan.

Esa sorpresa se debe a que un deseo inconsciente ha llegado a realizarse y quedamos impactados de que alguien lo haya podido expresar antes de que nuestro consciente lo haya percibido.

Los anuncios del zodiaco nos ahorran preguntarnos qué queremos hacer o qué nos pasa, porque dan respuestas y eso nos relaja, sobre todo en épocas de crisis, que es cuando resulta más habitual la consulta.

Es precisamente en los momentos más duros cuando buscamos que alguien nos guíe y nos oriente. Al colocar fuera de nosotros la responsabilidad de lo que nos va a ocurrir, quedamos sometidos al destino.

Por otra parte, la información que recibimos no nos impide ser libres de actuar en una u otra dirección. En definitiva, acudimos al horóscopo para rebajar las incertidumbres que tenemos en algunos aspectos importantes de nuestra vida.

Ser Aries, Acuario o Escorpión quiere decir ser alguien con características definidas. Los signos nos enmarcan y nos dicen cómo somos, lo que no resulta muy diferente de la manera en que se forma nuestra personalidad durante la infancia. De hecho, nuestros mayores nos ponen un nombre, nos dicen también cómo somos y, gracias a esos rasgos, nos definimos.

Si nos etiquetaron de acuerdo a los anhelos paternos y no a nuestras posibilidades, tenemos que aprender a mirarnos de otra manera y a construir nuestra personalidad de acuerdo con nuestros deseos.

Lo que ocurre es que al principio siempre queremos corresponder a lo que nuestros padres esperan de nosotros y adecuarnos lo más posible a sus expectativas.

Es la necesidad de amor y el deseo de satisfacerles lo que se persigue en la infancia; y es el interés de saber de nosotros mismos lo que se busca en los horóscopos, un saber que viene de otro y que nos coloca dentro de una de las 12 familias que nos proponen los signos del zodiaco.

Ventajas e inconvenientes de creer en el Zodíaco

  • Desde el punto de vista psicológico, el horóscopo tiene algunos aspectos positivos que pueden ayudarte a sentirte mejor, pero tambien presenta inconvenientes a la hora de tomar una posición subjetiva ante lo que te ocurre.
  • Por un lado, nos obliga a pensar en nosotros y puede llevarnos a reflexionar sobre qué hacer. Alivia la tensión interna al rebajar el nivel de incertidumbre que tenemos respecto a nuestro futuro.
  • Sin embargo, darle mucha importancia puede otorgar demasiado poder a lo que dicen los demás y rebajar mucho la confianza que tenemos en nuestro criterio y en nuestras intuiciones. Depositar fuera de nosotros la responsabilidad sobre lo que nos sucede y creer que nuestro destino esta totalmente determinado por lo externo es vaciarnos de deseos personales y adoptar una posición de sometimiento que nos conduce a una situación infantil y paralizante.

El miedo a la libertad

  • Quienes se interesan por lo que dicen los horóscopos aseguran que parte de nuestra vida está gobernada por factores que no podemos dominar, lo que es cierto.
  • Estos factores provienen de impulsos de nuestro mundo interior que se combinan con estímulos que nos llegan del exterior. Esa interacción hace que estemos en un continuo cambio. Alguna vez tenemos que decidir sobre qué hacer con las relaciones amorosas, laborales, etcétera, y es precisamente en estas situaciones, en las que tomamos decisiones importantes sobre nuestra vida, cuando sentimos que elegir nos hace libres, pero nos deja solos.
  • El horóscopo, con sus predicciones sobre el futuro, nos hace compañía, pues nos avisa de lo que nos puede perjudicar y nos dice dónde vamos a tener suerte. En cierto modo, funciona como un padre que nos orienta para que sepamos lo que nos va a pasar, pero que desconfía de nosotros porque cree que no somos capaces de resolver nuestras incertidumbres. Nos acompaña para que no nos sintamos solos, pero nos infantiliza.