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Contaminación electromagnéticaSe ha parado a pensar que el lugar donde vive o trabaja puede estar produciéndole insomnio, alergias o dolores de cabeza. Se calcula que el 85 por ciento de los hogares españoles están “enfermos” y causan algún tipo de dolencia a sus habitantes. Los especialistas en geobiología son los encargados de detectar y corregir la contaminación eléctrica y electromagnética de su entorno.

Lo percibamos o no, somos seres electromagnéticos y nos afectan los aparatos eléctricos que hay en nuestras casas. Estamos permanentemente sometidos a la influencia de las radiaciones nocivas de los aparatos eléctricos, pero también a las de los materiales empleados en la construcción y decoración de nuestros hogares o lugares de trabajo.

Esos elementos, aunque no estén a la vista, son tan reales como los objetos que vemos y tocamos. En la superficie terrestre se hallan un conjunto de energías y radiaciones procedentes del subsuelo que se denominan energías telúricas y que engloban radiaciones, corrientes de aguas subterráneas, fallas, fisuras, radiactividad, minerales dañinos, gases tóxicos, líneas de Hartmann, etc. Si su lugar de trabajo o su vivienda están construidos encima de alguna de estas emanaciones, le puede crear desajustes biológicos, metabólicos y psicológicos como cansancio, depresión, debilitamiento del sistema inmunológico y/o dolores de cabeza.

Cuando estos puntos o zonas patógenas se sitúan debajo de su cama o su mesa de trabajo, donde pasa la mayor parte del día o de la noche, podrían incluso afectar a sus órganos y provocarle enfermedades crónicas y degenerativas. Si a la influencia de estas energías telúricas le suma las horas que pasa expuesto a las ondas electromagnéticas que se crean con el ordenador, el despertador, el aire acondicionado, los electrodomésticos, las líneas de alta tensión, las líneas eléctricas subterráneas, las antenas de radio-televisión y los teléfonos móviles, el resultado se puede traducir en migrañas, agotamiento crónico, depresiones, irritabilidad o cansancio al levantarse por la mañana. ¿Que además convive con instalaciones eléctricas en mal estado, enchufes con escapes y tomas de tierra defectuosas? Entonces, casi seguro que su entorno, y usted probablemente, esté “enfermo”.

Cómo detectar esta contaminación electromagnética en el hogar

Aunque algunos investigadores aseguran que no hay ninguna prueba científica que demuestre que hemos de tener un cuidado especial con las radiaciones que se generan dentro de los hogares, hay otros especialistas que no son de la misma opinión.

Con un  magnetómetro se pueden medir las alteraciones que se producen sobre los campos magnéticos terrestres y permite comprobar cómo pueden afectar a la salud. Un estudio geobiológico de su vivienda o terreno, hecho a través de radiestesia y aparatos sensibles, le permitirá detectar todas estas influencias nocivas y le ayudará a evitarlas o minimizarlas.

Para contrarrestar los posibles efectos de los citados campos sobre nuestro organismo, en una casa de nueva construcción el arquitecto debería diseñar el paso de cables eléctricos de manera que estos campos queden anulados. En el resto de las viviendas se recomienda el uso de modernos interruptores que se desconecten completamente por la noche con el fin de evitar la creación de magnetismos.

Especialistas aconsejan alejar todos los aparatos eléctricos durante la noche para que el sueño sea más reparador y porque, entre otras cosas, interrumpen la creación de melatonina, una hormona que se considera anticancerosa. También variando la ubicación de ciertos muebles se pueden obtener mejorías. Pero cuando ya se detectan excesivas radiaciones nocivas en un lugar sólo hay una forma de escapar de ellas: mudarse.

Acabar con la contaminación electromagnética en el hogar

Los saneamientos de la contaminación eléctrica o electromagnética consisten en contrarrestar y limitar el campo de acción de las emanaciones nocivas con una serie de artículos diseñados para ello (dibujos geométricos, átomos de cristal, dobles cruces…) y recolocando correctamente muebles y electrodomésticos para que no ejerzan una influencia dañina. Éstas crean un campo vibratorio que contrarresta las diferentes radiaciones patológicas.