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reducir cinturaNo es que haya vuelto a ponerse de moda la cintura de avispa de nuestras bisabuelas, pero las actuales tendencias de moda -tops y jerseys cortos incluso en verano, pantalones de cintura baja y un falso descuido al abrochar los últimos botones de la blusa- nos obligan a tener en esa zona un especial cuidado.

No solo se trata de evitar el antiestético michelín o flotador de los costados, que nos delata incluso por la espalda, sino que también hay que prestar atención al abdomen, una de las zonas donde el descolgamiento y la flacidez se hacen más evidentes. Para tener una cintura delgada y elástica y un vientre plano deberemos atacar el problema por tres frentes:

Consejos practicos para adelgazar la cintura

Utilizar cremas reafirmantes y de efecto tensor específicas para esa zona. En casos de grasa localizada y rebelde podemos completar el tratamiento con lociones o aceites de efecto drenante pues es una zona en la que hay tendencia a acumular líquidos. Si hay celulitis, un problema que sufren en esa zona muchas mujeres de hombros anchos y piernas delgadas, habrá que utilizar un anticelulítico.

Ejercitar los músculos abdominales. Son los ejercicios más duros y a los que más nos resistimos, pero a cambio, si mantenemos una mínima disciplina, hacerlos ofrece resultados a corto plazo. Hay que tener cuidado si los hacemos en casa sin la ayuda del monitor del gimnasio, pues una mala postura puede ocasionar lesiones de espalda. Lo mejor es colocarse tumbada en el suelo, con las piernas flexionadas y los pies separados y elevar el cuello con las manos detrás de la nuca, pero sin tirar de la cabeza y sin separar los riñones del suelo.

Todo lo contrario, presionando con la zona lumbar hacia abajo al tiempo que hacemos el movimiento. Es mejor hacer series largas de movimientos rápidos que aguantar la postura. Para afinar la cintura también son buenos los giros laterales hacia uno y otro lado, con las piernas separadas y las manos apoyadas en las caderas.

Evitar los alimentos y bebidas que puedan causar gases o estreñimiento. Ojo a las bebidas carbonatadas; a verduras como la coliflor, la lombarda o las coles de Bruselas; al tabaco y al café y a todo lo que pueda causarnos digestiones pesadas. Aumentar la ingesta de fibra tomando frutas, verduras y cereales integrales puede ayudarnos a evitar estos problemas, al igual que las infusiones y el té verde.

¡Ponte recta! Llevar la espalda encorvada y el abdomen relajado hace que el problema parezca peor de lo que es y subraya los pliegues de la piel en la cintura y el abdomen. Acostúmbrate a caminar erguida, con los hombros hacia atrás y el abdomen lo más plano que puedas. Puedes también utilizar ropa interior y medias con un leve refuerzo en la zona del abdomen que ayudan a sujetar sin comprimir la zona y a disimular la tripita.