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abandonar el ejercicio y el gimnasioLos buenos propósitos que tenemos cuando nos apuntamos a una actividad física se vienen abajo enseguida si no mantenemos una disciplina, y finalmente abandonar el ejercicio se convierte en una realidad.

Empezar un programa de actividad física es fácil: te apuntas al gimnasio, te compras el equipo y decides que mañana será un día fantástico para empezar. Ahora bien, mantener esas ganas de entrenar requiere una estrategia. Te damos 10 consejos para que no tires las toalla.

1. Conoce tus motivos reales para no abandonar el ejercicio

Es importante que te preguntes lo que realmente te ha motivado a empezar a entrenar. Apunta la respuesta en una tarjeta y léela una vez al día o cuando las ganas de hacer ejercicio flaqueen. Enseguida recordarás cuáles fueron los motivos que te llevaron a hacer ejercicio.

2. Ponte metas

Es aconsejable que te pongas metas cortas. Por ejemplo, levantar pesas tres veces por semana. Asegúrate de que estas metas son alcanzables y, una vez superadas, puedes ir subiendo el listón. Si empiezas con grandes esfuerzos te desanimarás pronto.

3. Planifica tu ejercicio

Seguramente, acostumbras a apuntar tus reuniones y citas en tu agenda. Del mismo modo, te proponemos que, al menos una vez por semana, cojas el calendario y empieces a planear dónde y cuándo entrenarás. Así introducirás el ejercicio físico dentro de tus tareas habituales, y te resultará más fácil cumplir con tu cita.

4. Mantén un diario de tu entrenamiento

Tendemos a dejar de hacer cosas que no hemos sabido valorar correctamente. Escribe cada día sobre tus entrenamientos: cómo han ido, si has progresado… Ver tu trabajo y esfuerzo por escrito te mantendrá motivado.

5. Busca soluciones

Todo el mundo tiene dificultades ocasionales para llevar a cabo sus ejercicios; incluso los más motivados. La diferencia es que estos encuentran un hueco para cumplir la actividad. Ante cualquier impedimento, en vez de tirar la toalla, busca soluciones.

6. Piensa como un atleta

Para hacer ejercicio no hay que preguntarse si se debe ir al gimnasio sino cuándo debemos ir. La actividad física debe formar parte de tu rutina. Piensa como un atleta y haz que tu hora de entrenamiento se convierta en una tarea tan habitual como lavarte los dientes.

7. Entrena acompañado

Búscate una pareja de entrenamiento que no te deje colgada. Muchas veces, la idea de ir acompañados nos motiva más si en algún momento nuestra voluntad flaquea.

8. Confía en ti mismo

No pienses que tú no puedes cambiar y que nunca estarás en forma. Es algo que controlas tú y debes pensar así. Confía en ti mismo y recuerda que tus logros y fracasos dependen exclusivamente de ti.

9. Sobre Pásatelo bien para no abandonar el ejercicio

Si cumplir con el entrenamiento nos resulta tedioso, difícilmente conseguirás seguir adelante. Te tiene que gustar lo que haces para continuar. Prueba diferentes actividades hasta que encuentras la que te divierte.