hidratacion pielLos 365 días del año se debe cuidar la piel. Por ello, ni siquiera en invierno deje de consumir dos a tres litros diarios de agua y usar cremas y productos que ayuden a retrasar el fotoenvejecimiento de cuerpo y rostro. Hoy no existen excusas que impidan lucir una piel tersa y saludable, por ello siga nuestros consejos para hidratar la piel.

Agua… mucha agua. Esa es la recomendación básica para el cuidado y belleza de la piel. Porque un cutis bien hidratado retarda el proceso de fotoenvejecimiento que hace que la piel pierda su capacidad para retener agua y por lo tanto, de eliminar toxinas volviéndola cada vez más seca, menos elástica y generando la aparición de las primeras arrugas.

Para una adecuada hidratación y nutrición de la piel es fundamental mantener una hidratación orgánica oral (mínimo 2 a 3 litros de agua diarios), además del uso de cremas.

Lo importante es que los productos tengan en sus fórmulas ácido lácteo, colágeno y ácido hialurónico. Todos elementos que con las nuevas tecnologías penetran rápidamente en las diferentes capas de la piel.

Las cremas hidratantes humectan los sectores resecos de la piel y le devuelven la humedad natural. El uso de cremas hidratantes incrementa la elasticidad y consistencia del estrato córneo (última capa de la epidermis) de la piel. Estos productos se componen de sustancias que toman las moléculas de agua que se encuentran en el aire y las almacenan sobre el estrato córneo. Además le brindan a la piel los componentes necesarios para que pueda mantener el agua y no perder el líquido.

Para que esta regeneración sea efectiva, el organismo cuenta con un agente hidratante natural denominado Factor Natural de Hidratación (FNH), compuesto por un manto lipídico y moléculas de agua, que consiguen separar las células muertas de la piel renovada. Las células de una piel sana e hidratada se asemejan a un corazón que trabaja todo el día para que el agua entre, salga y se distribuya por los tejidos. Por ello, cuando ésta carece de energía y no trabaja bien, la membrana se vuelve dura e impermeable y la comunicación entre el agua interior (reserva) y exterior (libre) es más lenta y la piel comienza a secarse.

Para una correcta hidratación de la piel es necesaria una buena limpieza

El proceso para hidratar la piel también incide la limpieza. Para asear la piel hay que utilizar productos hipoalergénicos, los que también pueden incluir en sus fórmulas vitaminas A, C, K y E que actúan como antioxidantes y permiten que el cutis luzca más humectado y saludable.

Sin duda, la piel requiere de cuidado diario en especial, si se trata de finas, secas o mixtas.

Lo primero dentro de nuestros consejos para hidratar la piel es elegir el tipo de producto de limpieza para el tipo de piel que posee la persona que debe ser aplicada a través de masajes circulares que renuevan las células muertas. El segundo paso es realizar un barrido para quitar las impurezas más rebeldes. Finalmente, se aplica la loción tónica que ayuda a extraer los restos de crema que puedan quedar en la superficie del rostro, pero además humecta y refresca.

Para el cutis seco o fino se recomienda usar crema de limpieza, ya que es una emulsión de aceite en agua, que actúa rápidamente y no genera irritaciones. Se aplica con los dedos y se retira con esponja, algodón o abundante agua.

El cutis mixto posee sólo grasitud en la zona T (nariz, barbilla y frente), pero tiene menos secreción y espesor en las mejillas y área de los ojos donde existe mala hidratación debido a que se produce un exceso de evaporación acuosa. En estas pieles, las zonas más secas van a envejecer de manera más rápida . Por lo general, no toleran los jabones y la intemperie a diferencia de lo que ocurre con el cutis graso.

El cutis graso, por lo general, se aplica con gel limpiador o jabón hipoalergénico, productos que forman espuma y que luego se retira con agua. Para este tipo de piel se recomienda usar cada dos semanas una máscara limpiadora.