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consejos para el bronceadoVaya sobre seguro. Con el astro rey no se juega, así que tome lápiz y papel. Éstas son nuestros consejos para un bronceado sin riesgos.

No pesan los años, pesa el sol. Sí, como lo oye. Cuando de envejecer se trata, cuenta más cada temporada de piscina que cada velita en la tarta de cumpleaños. Según los dermatólogos, el 70 por ciento de los signos cutáneos que asociamos con la edad están provocados por sus rayos. Manchas, arrugas profundas, aspecto rugoso de la piel, flacidez… Sí, son obra de ese sol que con tanto ahínco buscamos. Si necesita comprobar tan duras afirmaciones, no tiene más que comparar la piel de una zona generalmente cubierta, como puede ser la parte inferior del pecho o las nalgas, con otra siempre al aire, como el dorso de las manos. ¿Observa la diferencia? Bien, eso es obra de los ladinos rayos ultravioleta, uno de los principales enemigos de la piel.

A pesar de tan sombrío panorama, año tras año , se produce una peregrinación masiva hacia los santuarios del Rey Sol para tostarnos a su luz y conseguir el tan ansiado bronceado.

Si quiere saber cuál es la verdad, la mejor forma de proteger su piel es resignarse a la palidez. El bronceado seguro no existe por la sencilla razón de que la aparición de ese color es la respuesta a la agresión solar. Pero si está decidido a tomar al menos un poco de tono, debe seguir algunos consejos para el bronceado o reglas de precaución básicas.

El sol no es igual para todos

Las pieles claras, las que más problemas tienen para broncearse, son también las más afectadas por cada rayo de sol. No sólo se queman bastante antes que las demás, sino que, por si fuera poco, les sienta mucho peor tomar el sol.

¿El resultado? Pues no es otro que la aparición prematura de pecas, la multiplicación de lunares y, lo que es bastante más peligroso, un mayor riesgo a la hora de padecer de cáncer de piel, en especial el carcinoma basal y el melanoma. Para mantenerse a salvo de tales peligros, lo mejor que puede hacer es recurrir a los autobronceadores y ser rigurosísimo a la hora de aplicar productos de protección solar, como mínimo, con un índice 15.

Bastante más suerte tienen las pieles más oscuras, aquellas que se broncean rápidamente y que casi nunca se queman. Están mucho mejor preparadas para aguantar los embates del sol veraniego, sobre todo en lo que a riesgo de cáncer cutáneo se refiere. Eso sí, que no se crean que están completamente a salvo. Ni mucho menos. Las pieles más oscuras suelen pagar los excesos solares con manchas, arrugas e incluso flacidez. Pero desde luego, si su verdadero objetivo es tanto la protección como lucir un color lo más saludable posible, lo mejor que puede hacer es recurrir a los productos con pigmentos, que actúan como una especie de maquillaje ‘todoterreno’ y que son ideales para disfrutar al aire libre.

Lo que hay que saber sobre los filtros

El número del índice de protección equivale al número de veces en que se multiplica el tiempo que puede pasar al sol sin quemarse. Si a pleno sol tarda 15 minutos en ponerse rojo, un producto de índice 6 dará seis veces esa protección (es decir, 90 minutos). Reaplicar el producto no aumenta el tiempo de seguridad.

  • Los productos procedentes de EE.UU. tienen índices más altos que los europeos porque el sistema de medición es diferente en cada continente. Se clasifican en protección mínima (2 a 4), baja (6 a 8), media (10 a 12), alta (15) y pantalla total (del 20 al 60).
  • Los dermatólogos recomiendan usar siempre un índice de protección 15, aunque ya esté bronceado.
  • Los productos solares basan su eficacia en filtros que se dividen en físicos o químicos.
  • Los filtros físicos forman una pantalla que hace que la radiación ultravioleta ‘rebote’. La ventaja: su inocuidad (apenas presentan riesgo de alergia) y su eficacia. Suelen incluirse en los solares para niños o piel sensible. Tienen el inconveniente estético de resultar opacos y dejar una capa blanquecina, aunque los productos de última generación son menos visibles.
  • Los filtros químicos actúan absorbiendo la radiación solar. Para hacerlo reaccionan con la piel, lo que puede provocar problemas de alergia. Dado que a mayor concentración de filtros, mayor riesgo de irritación, se suele reservar para productos de protección media o baja. Debe aplicarlos al menos 20 minutos antes de salir al sol, para que desplieguen toda su eficacia.

El mapamundi del sol

La radiación UVA se mantiene más o menos constante a lo largo de todo el año. Sin embargo, los rayos UVB, responsables de las quemaduras y de las alteraciones de ADN que pueden desembocar en cáncer de piel, varían en intensidad según la distancia que hayan de recorrer desde el Sol hasta la Tierra. A mayor cercanía, más grande se hace su peligro.

  • El sol es más violento en las zonas más cercanas al Ecuador, así como en los trópicos.
  • En España, el ataque más intenso de los rayos UVB se produce alrededor del mes de julio.
  • Evite el sol de mediodía, desde las 12 hasta las cuatro de la tarde.
  • La altitud multiplica la potencia de los rayos UVB: el sol de alta montaña
  • es considerablemente más agresivo que el de los valles.

Cuidados para rostros pálidos

Por estar más expuesta, la piel de la cara es la primera en mostrar los efectos del sol. Las fórmulas solares faciales suelen incluir también mayor cantidad de agentes hidratantes.

Consejos para el bronceado en caballeros

Cuando hay problemas de caída del pelo, la piel de la cabeza se encuentra tan expuesta como la del rostro, pero mucho más olvidada. Para evitar problemas se puede extender la crema solar tanto por la cabeza como por el resto del cuerpo, aunque a muchos hombres les resulta desagradable esa sensación untuosa. Para ellos están hechos los productos capilares con protección. Y para el cuerpo la solución perfecta son los protectores en spray y sin aceites, que se vaporizan sobre la piel con facilidad, como si de agua se tratara.

Sea generoso con las cremas

Los productos de protección solar son eficaces, pero se comete un grave error de base: nos quedamos cortos en la aplicación. Por tanto los mejores consejos para el bronceado pasan por su correcta utilización:

  • Extenderlos por toda la piel expuesta, incluidas zonas a veces olvidadas como empeine de los pies, frente, orejas, axilas e interior de los brazos.
  • Aplicar una capa abundante y generosa. Un bote de unos 200 ml dura como máximo para unas cuatro o cinco aplicaciones de pies a cabeza.
  • Reaplicar cada dos horas o tras cada chapuzón.

Por exagerado que le parezca, le aseguramos que usar siempre protectores muy altos le ayudará a conservar su piel en buen estado mejor que cualquier otra cosa.

Los niños primero

Dado que el sistema de producción de melanina no se desarrolla por completo hasta pasada la adolescencia, conviene extremar las precauciones en los más pequeños. Use índices de protección altos (15 como mínimo) y cubra su piel con camisetas largas, gorras con visera y pantalones.

Dieta con mucho color

Los betacarotenos se encuentran en las zanahorias, la remolacha y el caparazón de los crustáceos rojos, y ayudan al proceso de pigmentación natural de la piel. Sin pasarse, claro: excederse se traduce en un feo tono ictérico. Los más perezosos pueden conseguirlo mediante compuestos vitamínicos que aceleran el bronceado.