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consejos despertarse tempranoDicen que “a quien madruga Dios le ayuda”, nada más cierto. Aquí tienes algunos consejos para que despertarse temprano no sea un esfuerzo y puedas beneficiarte de lo que madrugar implica.

  • No hagas cambios drásticos. Empieza despacio, levantándote tan sólo 15 minutos antes de lo habitual. Habitúate durante unos días a este cambio. Entonces recorta otros 15 minutos. Hazlo sucesivamente hasta que alcances tu hora de levantada objetivo
  • Acuéstate temprano. Puede que estés acostumbrado a acostarte tarde, quizás viendo la televisión o navegando por Internet. Pero si continuas con este hábito al mismo tiempo que intentas levantarte más pronto, tarde o temprano abandonarás. Y si dejas de levantarte temprano, no tendrás sueño hasta tarde, te acostarás tarde, no te levantarás temprano, … Te sugiero una cosa: acuéstate temprano, aunque no tengas sueño, y lee en la cama. Si estás cansado caerás rendido antes de lo que piensas
  • Coloca tu despertador lejos de la cama. Si está al lado, lo apagarás o pulsarás el botón para que vuelva a sonar en unos minutos. No lo pulses. Si está lejos de su cama tendrás que levantarte para apagarlo. Pero entonces ya estarás de pie. Sólo tendrás que permanecer levantado
  • En cuanto apagues la alarma sal de la habitación. No te permitas razonamientos acerca de “porqué deberías volver a la cama”. Oblígate a salir de la habitación.
  • No pienses. Si empiezas a razonar porqué debes madrugar nunca lo harás. No conviertas “volver a la cama” en una opción.
  • Ten una buena razón. Fíjate algo para hacer por la mañana temprano que sea importante para ti. Esto te motivará a la hora de despertarse temprano. A mí me gusta escribir por las mañanas, esta es mi razón.
  • Haz que madrugar sea una recompensa. Sí, a primera vista puede parecer que madrugar es hacer un esfuerzo, pero si lo conviertes en algo placentero, muy pronto desearás levantarte temprano. Una buena recompensa: leer un libro mientras tomas una taza de café o té. Otras: un sabroso desayuno, observar la salida del sol, meditar, etc. Encuentra algo que sea agradable para ti y conviértelo en parte de tu ritual matutino
  • Saca ventaja de todo este tiempo extra. No te levantes una o dos horas antes para leer tus blogs a no ser que esto sea una de tus metas primordiales. No te despiertes temprano para perder el tiempo. ¡Que empiece tu día! A mí me gusta usar ese tiempo para preparar el desayuno de mis hijos, planificar el día, salir a correr, meditar y leer.