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deporte agotamientoAprovechar el buen tiempo para ponerse en forma es una magnífica idea, pero es conveniente tener en cuenta estas indicaciones antes de empezar.

1. No intentes quedar la primera

Es normal que durante los meses estivales te apetezca más hacer ejercicio, pero no es necesario que intentes recuperar todo lo que no has hecho durante el invierno.

Debes empezar suavemente e ir aumentando progresivamente la duración e intensidad de tu actividad, pero siempre teniendo en cuenta tu actual forma física.

2. Procura variar el tipo de ejercicio

Cambiar de actividad con frecuencia no sólo evita el aburrimiento sino que además reduce el riesgo de posibles lesiones por sobrecargas musculares. Procura realizar una actividad cada día, pero sin repetirla dos días seguidos.

3. Evita las horas de más calor

No hay mejor protección para nuestro organismo que estar a cubierto durante las horas de más calor. Procura hacer ejercicio antes de las 10 de la mañana o después de las 7 de la tarde.

4. Protege tu cabeza del sol

Si te fijas, tanto los ciclistas como los atletas que practican deporte al aire libre se cubren la cabeza si están al sol.

Si no usas una gorra porque te da calor, prueba a mojarla antes de ponértela para estar más fresca.

5. Usa ropa ligera para que tu piel respire

El sudor es la forma que utiliza nuestro organismo para regular su temperatura, por eso debes tener claro que sudar más durante una actividad física no te va a ayudar a perder kilos. Cuando hagas deporte, debes llevar ropa que ayude a mantener tu cuerpo seco, como el algodón o los nuevos tejidos tecnológicos, que alejan el sudor del cuerpo y se secan rápidamente.

6. No dejes de ponerte calcetines de algodón

Aunque haga calor usa siempre calcetines con las zapatillas de deporte para evitar ampollas y rozaduras.

Los mejores son los de algodón, que dejan que la piel transpire y evitan la sensación de quemazón en la plata de los pies.

7. Come algo ligero antes de empezar

Aunque es malo hacer ejercicio inmediatamente después de comer, tampoco es bueno empezar con el estómago vacío. Una pieza de fruta, un zumo, un yogur o una simple galleta no te sentarán mal y te darán la energía necesaria para practicar la actividad que desees.

8. Mantén una dieta sana y completa

El ejercicio físico nos obliga a mantener una dieta en la que no falten los aportes de energía. Los hidratos de carbono son los nutrientes que nos aportan más energía. Los alimentos en los que puedes encontrar los hidratos de carbono son el pan, la pasta, el arroz y las patatas. Tampoco te olvides de comer muchas frutas y verduras para completar tu dieta.

9. Si usas auriculares, no pongas la música alta

Tanto para protegerte los oídos, como para estar atento al posible tráfico que te rodea, no es aconsejable utilizar un mp3 con el volumen muy alto mientras haces deporte. Si estás haciendo footing o patinando cerca de una carretera, debes poder escuchar perfectamente los coches que circulan a tu alrededor para evitar posibles accidentes.

10. Respeta las normas de tráfico

Tanto los ciclistas como los patinadores deben circular en el mismo sentido que el resto del tráfico; mientras que los corredores deben ir en contra de él para poder estar atentos a posibles peligros. Si vas por la carretera durante la noche, debes usar cinta reflectante en las zapatillas y en la ropa.

11. Si sudas mucho, toma bebidas isotónicas

El agua es fundamental para todos. Ahora bien, cuando practicamos deporte en verano, sudamos más. Por ello, además de agua, nuestro organismo pierde sales y minerales que debe recuperar. Por eso, una bebida isotónica después del entrenamiento te refrescará y te aportará los electrolitos que has perdido.

12. Al terminar, no te quedes con la ropa mojada

El cuerpo pierde temperatura rápidamente después del ejercicio, por eso, si mantienes la ropa mojada sobre tu cuerpo una vez que hayas terminado estarás mucho más vulnerable a coger un resfriado, incluso aunque haga calor. También deberías evitar las corrientes de aire.

13. Cámbiate de zapatillas y calcetines

Las infecciones por hongos son habituales entre los deportistas, porque no hay nada mejor que la humedad para que se desarrolle esta enfermedad, que suele ser muy persistente y difícil de curar. Para evitar el contagio, dúchate inmediatamente después de hacer deporte y sécate muy bien los pies, sobre todo entre los dedos.

14. Dúchate siempre con agua templada

Aunque tengas mucho calor, no es bueno ducharse con agua helada después de haber practicado deporte, porque la diferencia de temperatura puede provocarte un shock. El agua templada es la mejor para que la temperatura del cuerpo baje de forma gradual sin poner en peligro tu salud.