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como dormir bienA veces, el secreto sobre como dormir bien y conseguir un verdadero sueño reparador está más en cuidar los pequeños detalles que en recurrir a los fármacos.

Su único efecto no es el bostez. La falta de sueño afecta a la memoria, los tiempos de reacción, la alerta, la productividad, la paciencia, el humor.

¿Cuántas horas de sueño son necesarias? Los expertos señalan que, en general, un adulto necesita ocho horas diarias. Un adolecente, más de nueve. ¿Cuál es la media real? Apenas de siete horas y media. Lo que significa que arrastramos una falta de sueño generalizada y necesitamos saber como dormir bien…

Mantén horarios fijos de sueño. Incluso el fin de semana. Si te levantas tarde los sábados y domingos, puedes sufrir ‘insomnio dominical’. No es necesario que pongas el despertador. Te despertarás cuando hayas dormido lo suficiente.

Cena dos horas antes de acostarte y no tomes mucho líquido.

Haz ejercicio…a primera hora de la tarde. No hagas ejercicio antes de dormir, ya que el ejercicio estimula el organismo y tardará un tiempo en volver a su estado normal. No pienses que cansar el cuerpo es la solución para dormir bien.

Duerme en una habitación fresca. Así, te acercarás más a la temperatura interna del organismo (que baja al dormir) y ahorrarás en calefacción. Si eres friolera, no te arropes demasiado y ponte unos calcetines y guantes suaves para dormir. Pies y manos calientes inducen el sueño.

Duerme sólo por la noche. Si no puedes pasar sin siesta, limítala a 20 minutos. Si trabajas de noche, cierra bien las persianas (la luz solar influye en el reloj interno del organismo).

Evita los ruidos para dormir bien. El silencio ayuda a dormir. Usa tapones, un ventilador u otro ruido suave para enmascarar sonidos que no puedes evitar (una calle ruidosa, aviones o un marido roncador…)

Elige bien tu cama. Asegúrate de que sea cómoda y te procure un sueño correcto. Usa la cama sólo para dormir… y hacer el amor.

Vete a dormir cuando estés cansada. Si no te quedas dormida en 15 minutos, levántate y haz algo rutinario. Luego, vuelve a la cama cuando sientas sueño. Y no te pongas nervioso/a si no consigues quedarte dormido. Lo harás si no piensas en ello.

Ponte al remojo. Un baño o una ducha caliente ayudan a conciliar el sueño. El agua caliente relaja los músculos que están en tensión y ayudan a dormir bien.

No te enganches a las pastillas para dormir. No son recomendables a largo plazo: pueden causar dependencia y otros efectos secundarios y, además, se vuelven poco eficaces. Las que se venden sin receta suelen tener antihistamínicos, que producen sopor. Lo malo es que podrían contener difenhidramina, que puede provocar dificultades para orinar. El consejo de los expertos: no las tomes sin consultar a tu médico. Emplea siempre la mínima dosis. No las mezcles con alcohol ni con otras píldoras.