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pecho bonito y firmeMantener una postura erguida, no oscilar de peso, llevar un sujetador, firme pero que no apriete, y las nuevas cremas tensoras son las mejores armas contra su caída del pecho.

En las corrientes estéticas actuales tienen cabida las transparencias, los escotes profundos, los hombros descubiertos o las espaldas desnudas. Atrevidas o no, todas las mujeres quisieran mantener un pecho bonito sin que el paso de los años pasara por ellos.

Pero no es fácil dadas sus especiales características: está unido al tórax por la piel que lo recubre, pero no lo sujeta ningún músculo. Su sistema de sostén es extremadamente frágil; consta de unos débiles ligamentos fijados al músculo pectoral y la piel del cuello.

Prevención

Cuidar y mantener el pecho firme es una tarea para mujeres perseverantes. La ley de la gravedad, la delicada estructura de la zona, las oscilaciones de peso y el paso de los años van propiciando su caída. Si ya se ha producido, el relajamiento del pecho se combate mal sin pasar por el quirófano.

Así que lo mejor es preservarlo del derrumbe cuidando la dieta, manteniéndose en forma y utilizando sujetadores apropiados. Este plan, combinado con duchas de agua fresca y cremas o geles específicos, puede hacer milagros. De todas formas, cuando la glándula mamaria se atrofia, la recuperación de la firmeza (por métodos no quirúrgicos) se vuelve casi imposible. Los senos en forma de pera acusan antes esta decadencia.

Buena alimentación

La flacidez de tu pecho puedes medirla con esta prueba: pon un lápiz en posición horizontal en la parte inferior de los senos; si se cae al suelo, es buena señal, si queda sujeto significa que hay que iniciar el plan de ataque. El ejercicio no influye sobre el tejido glandular, tampoco aumenta el volumen ni el tamaño del pecho, únicamente actúa sobre el músculo pectoral que se encuentra debajo. Con la edad, disminuye la elasticidad de la piel. La glándula mamaria tiende a caer y deja de estar adherida al músculo pectoral.

Una alimentación rica en proteínas (carnes, huevos, pescados, cereales) beneficia la firmeza de los tejidos. Los centros de estética combinan los tratamientos manuales con cremas o aceites esenciales puros, y las duchas y masajes. Las corrientes de alta frecuencia se utilizan para potenciar la actividad celular y la circulación. Son efectivos si se llevan a cabo todas las sesiones necesarias.

Cambia con la edad

El tamaño y la forma del pecho varían de una mujer a otra, y dependen del tejido glandular, conjuntivo y adiposo que se tenga y la manera en que esté colocado. Los senos cambian de forma cuando se engorda o se adelgaza. Se vuelven más pesados, sensibles y dolorosos antes de la menstruación. Durante el embarazo y en la lactancia hay que acentuar sus cuidados para que no salgan estrías y no pierdan firmeza.Se deben usar buenos sujetadores y cremas reafirmantes y anti-estrías especiales.

Es en la pubertad cuando los senos se rodean de grasa y de tejido fibroso y empiezan a tomar forma. A partir de los 16 años, alcanzan su plenitud. Son altos, firmes, turgentes y bien contorneados.

Tipos

Los senos son una zona de depósitos de grasa en el cuerpo femenino. La sujeción natural de la piel no puede con ellos cuando su peso es excesivo; en este caso pueden aparecer estrías y la glándula mamaria desciende (ptosis).

Los senos grandes están relacionados con un exceso de peso, aunque también hay que tener en cuenta el elemento hormonal constitucional. Las mujeres hiperestrogénicas tiene un busto importante, caderas amplias y muslos gruesos. Sólo se reduce el pecho sin secuelas externas con la cirugía.

El busto pequeño se debe a factores constitucionales (mujer hipoestrógenica, con pocas curvas). Los masajes pueden conseguir aumentar y elevar los senos.