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hidratar piel del cuerpoEl uso de una crema hidratante para el cuerpo ha dejado de ser un gesto de sofisticación para convertirse en una norma más del cuidado diario.

La piel del cuerpo también se ve sometida a las agresiones diarias del agua, los jabones excesivamente fuertes, los desodorantes y colonias con alcohol que la resecan, los roces de la ropa y los zapatos, y sobre todo, envejece al mismo ritmo que la piel del rostro.

Hay zonas de nuestro cuerpo, como las manos o la cara interna de los antebrazos, que delatan nuestra edad incluso más que las arrugas de nuestra cara.

Por eso es imprescindible el uso diario de una buena crema hidratante para el cuerpo que mantenga nuestra piel elástica y suave y, a ser posible, que contenga elementos tensores y reafirmantes para prevenir el envejecimiento y el descolgamiento de la piel.

A la hora de elegir un producto hidratante para el cuerpo podemos optar por varios productos que nos ofrece el mercado. Conoce aquí los principales.

Una leche o loción. Es el producto más frecuente. De aplicación fácil y rápida conviene a todos los tipos de piel. La gama que ofrecen las mejores marcas es amplísima: con efectos tensores, reafirmantes, calmantes, neutras o con nuestra fragancia habitual… Penetran fácilmente con un ligero masaje sobre la piel seca y permiten vestirse de inmediato.

Crema. Más rica y untuosa, es más conveniente para pieles muy secas o personas que desean una mayor hidratación. Se aplica también sobre la piel seca y hay que masajear bien hasta su total penetración y esperar unos segundos antes de vestirse.

Aceites hidratantes. Es el producto ideal para las pieles muy deshidratadas o sensibles. A los clásicos aceites de baño que se aplican sobre la piel húmeda se han sumado en los últimos años aceites secos y muy ligeros, algunos en forma de aerosol, muy cómodos de aplicar incluso sobre la piel seca por su fácil penetración y porque no dejan un aspecto untuoso y permiten vestirse de inmediato.

Productos “dos en uno”. La cosmética moderna ofrece actualmente geles de ducha con propiedades hidratantes que serían suficientes para mantener nuestra piel cuidada sin necesidad de aplicar una crema hidratante. Suelen ser verdaderas cremas para el baño que, efectivamente, aportan a la piel una hidratación y suavidad extra, pero que no deberían sustituir, por norma, a la aplicación diaria de un producto específico. Son ideales para los viajes, pues ahorran espacio en la maleta, y muy útiles para los hombres, algunos de ellos todavía muy renuentes a aplicarse una hidratante de cuerpo.

Aguas hidratantes. Las últimas en llegar al mundo de la cosmética. Combinan la acción hidratante con agradables fragancias de efecto refrescante, tonificante o relajante. Su presentación, normalmente en aerosol, hace que sean de muy fácil aplicación. No son muy convenientes para las pieles muy secas, que necesitan una hidratación más cuidadosa y específica, pero tienen la ventaja de que se pueden llevar en el bolso y repetir la aplicación varias veces a lo largo del día.

El consejo sobre cómo hidratar el cuerpo

Determinadas zonas del cuerpo tienen mayor tendencia a presentar un aspecto seco y rugoso, como los talones, las rodillas y los codos. Son zonas en las que hay que insistir con la crema o loción para evitar que ofrezcan un aspecto apergaminado y, a veces incluso un color más oscuro que el del resto de nuestros brazos y piernas.

Un buen truco es tener un tarro pequeño de una hidratante rica y untuosa en la mesilla de noche y darnos unos toques en esas zonas antes de acostarnos. Si además elegimos un producto de aromaterapia o con un olor que nos agrade especialmente, dormiremos mejor.