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como autobronceadoresAntes de que llegue el verano somos muchas las que no queremos dar una apariencia extremedamente blanquecina los primeros días de playa. Para conseguir esto existen varias cosas que podemos hacer, desde tomar algo de sol en el patio de nuestra casa durante algunas tardes antes de empezar con las vacaciones o recurir a algunas sesiones de rallos UVA. Estas son soluciones, pero tienen inconvenientes, necesitas invertir tiempo y/o dinero en ello. Sin embargo si buscas una solución más económica, o simplemente no dispones de tiempo libre durante las horas de sol las cremas autobronceadoras son la solución ideal.

Dos horas después de la primera aplicación, la piel empezará a tomar un suave tono bronceado. Éste podrá mantenerse repitiendo la aplicación de forma periódica, más o menos cada cuatro días, o potenciarse incrementando las dosis. El color final también dependerá de la cantidad de melanina que tenga cada persona.

El principal componente de los autobronceadores es el DHA, un derivado de la caña de azúcar que al entrar en contacto con las proteínas de la epidermis causa una reacción que la oscurece, tiñe u oxida de manera inocua y segura.

Los primeros autobronceadores que salieron al mercado tenían un olor un tanto desagradable, pero ahora huelen a limpio, a flores o a cítricos. Los tonos son cada vez más naturales e imitan muy bien al dorado caribeño.

Con sólo un 2% de DHA -porcentaje mínimo que incluyen todas las marcas- se consigue un bronceado sin sol y una ligera protección frente a los UVA. Cuando la concentración es del 5%, los autobronceadores proporcionan una protección eficaz contra los rayos responsables del envejecimiento de la piel.

Aunque hidratan un poco, no se debe prescindir del tratamiento diario porque es el que mantiene la piel en buen estado. Si se toma directamente el sol se debe añadir un protector eficaz contra los UVB.