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perro envenenadoComo perros y gatos siempre están metiendo sus narices en cualquier hueco que les parezca interesante, es probable que consigan cosas peligrosas. Cada día, miles de mascotas se envenenan en la “seguridad” de su propio hogar (ellos no leen etiquetas), por lo que si le descubres comiendo o lamiendo algún material sospechoso, considera llevarlo al veterinario inmediatamente. Si no tienes ninguno cerca, los siguientes tips o consejos te ayudarán a manejar la situación:

  1. Identifica el problema: Incluso antes que llames al veterinario, necesitas saber exactamente en qué se ha metido el animal. En el caso que haya comido algún insecticida, revisa los ingredientes activos y su concentración, además de cualquier otro dato adicional que pueda ayudar. También es buena idea medir qué proporción de veneno falta para saber la cantidad que ha ingerido el animal.
  2. Purga el veneno: Si el animal tomó pastillas, anticorrosivo u otras sustancias tóxicas, indúcelo a vomitar para eliminar parte del peligro. Para lograrlo, suminístrale una solución de 3% de peróxido de hidrógeno. Para hacérselo tomar toma una inyectadora sin aguja y colócala debajo de su lengua de manera que al presionarla el animal se vea obligado a tragarse el líquido.
    En la mayoría de los casos vomitará en menos de 5 minutos, aunque a veces no funcionará con gatos (incluso los veterinarios tienen problemas para hacerlos vomitar). Si no lo hace, espera 10 minutos más e intenta de nuevo. Sin embargo no le des una tercera dosis porque podría ser peligroso.
  3. Neutraliza el peligro: Si la mascota tomó limpiador o kerosene, no le induzcas el vómito ya que harás que el veneno realice un doble trabajo: De entrada y de salida. En este caso suminístrale algo que neutralice el efecto de los químicos.
    Si tomó algo alcalino (como el limpiador), dale tres cucharadas pequeñas de vinagre o jugo de limón diluidos en igual parte de agua. Si fue un ácido (como agua de batería o cloro) dale leche de magnesia. La dosis aproximada es de una cucharada pequeña por cada dos kilos de peso.
  4. Diluye con leche: Ofrecerle leche al animal ayudará a diluir el veneno tanto en su boca como en el resto del sistema digestivo. Pero ten cuidado, si está un poco ahogado no le des ni comida ni bebida para que no se sofoque.
  5. Mantén las medicinas fuera de su alcance: Esta es una recomendación que no sólo va dirigida a los padres de niños pequeños. Después de los pesticidas comerciales, las medicinas son las segunda causa más común de envenenamiento de mascotas.
  6. Cuida el garaje: El anticorrosivo puede ser muy dulce y extremadamente tóxico a la vez, así que mejor vigila que los envases estén bien cerrados.
  7. Olvida los caramelos: Para las mascotas, el chocolate puede ser tóxico, ya que contiene teobromina, sustancia que en grandes cantidades resulta peligrosa para ellos. Así que mejor no abuses con las chucherías.
  8. No uses tu creatividad con las medicinas: Si los dueños creen que una medicina es buena, suelen dar dos o tres veces más cantidad de lo debido. Lee bien las indicaciones y síguelas al pie de la letra.
  9. Limpia su pelaje: Si al animal le ha caído algo tóxico encima, báñalo inmediatamente. Primero con agua por 10 minutos y luego con champú para remover la mayor cantidad posible de veneno.
  10. Dale aire: Si el animal ha sido expuesto a altos niveles de monóxido de carbono o cualquier otro tipo de gas, llévalo a tomar aire fresco lo más rápido posible. Luego llama al veterinario.

¿Cuándo debes llamar al veterinario?

Algunos signos que puedes verificar para saber si tu mascota está envenenada son, cambios en la conducta, sangramientos o problemas respiratorios. En general, entre más rápido llames al veterinario y el animal sea tratado, mayores son las probabilidades de salvar a la mascota.