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ejercicios sencillos celulitisNo por estar más delgada podrás evitar la celulitis. Todas podemos sufrir la aparición de la tan temida piel de naranja. Las marcas de cosmética comienzan a sacar lo último de lo último con la llegada del calor y nosotros no queremos quedar atrás y te ofrecemos un método que te ayudará a combatirla.

La aparición de la celulitis va unida a diferentes causas. Unas veces es producto de la obesidad y otras de problemas circulatorios u hormonales que causan un exceso de acumulación de grasas, una deficiente eliminación de las mismas y deficiencias en el sistema de drenaje.

Uno de los mejores antídotos para combatir la piel de naranja es el ejercicio físico porque activa la circulación sanguínea a la vez que quema calorías. Pero éste debe realizarse de forma constante e, idealmente, combinarlo con la aplicación de productos anticelulíticos.

Las cremas anticelulíticas actúan mejorando la circulación sanguínea, afinando la epidermis y eliminando las grasas. Por ello su aplicación se tiene que convertir en una actividad cotidiana acompañada de un poco de deporte para obtener unos resultados óptimos.

Con ella, y tras la aplicación de tu producto anticelulítico, podrás conseguir alcanzar estos tres objetivos:

  • Aligerar muslos y piernas estimulando la circulación.
  • Reducir el aspecto acolchado de la piel activando la eliminación natural de grasas y agua.
  • Modelar glúteos, caderas y vientre completando el drenaje natural.

Primer ejercicio

Tiéndete en el suelo boca arriba, con las piernas elevadas, las rodillas flexionadas y los pies apoyados sobre el borde de una silla colocada en la pared. Para ver exactamente la posición puedes ampliar la ilustración de la izquierda.

Levanta una pierna y desliza por ella tus manos bien extendidas desde los tobillos hasta las caderas, como si estuvieras alisando la piel. Repite este movimiento 7 veces. A continuación, realiza la misma operación con la otra pierna.

Segundo ejercicio

Siéntate en el suelo y coloca los pies entre las dos patas delanteras de la silla, desplázalos hacia afuera como si quisieras separarlos. Con tus manos extendidas, los pulgares separados tocándose entre sí, realiza presiones sucesivas sobre la partre exterior de las piernas donde sientas los músculos contraídos, desde los tobillos hasta la parte alta de los muslos. Repite el movimiento 2 ó 3 veces incidiendo sobre la zona acolchada.

Repite la misma operación en la parte interna de la pierna, de la misma forma que te mostramos en el dibujo. Como ves, los pies pasan a la parte exterior de las patas de la silla.

Tercer ejercicio

Tiéndete en el suelo boca arriba. Con las piernas flexionadas, levanta la pelvis evitando arquear el tronco. Contrae los glúteos y los músculos abdominales. Desliza los puños de las manos sobre los glúteos, caderas y vientre.

Con la cabeza levantada, contrae y relaja los músculos 7 veces. Al mismo tiempo realiza presiones con los puños a lo largo de tus caderas, tal como puedes ver en la ilustración correspondiente de la izquierda.

Tras hacer estos ejercicios los resultados se pueden observar al momento e incluso al tiempo que se están realizando. Podrás ver que en la pierna que ha trabajado primero, antes de continuar con la otra, la piel está más clara, lo que evidencia que la circulación ha sido mejorada.