Compartir

coito juntosEn nuestra sociedad tenemos la mentalidad de que el coito son las relaciones sexuales y si bien es una forma de relación privilegiada dentro de la relaciones eróticas no es la “auténtica” o “verdadera” forma de relación sexual.

En el coito precisamente es donde se hacen más patentes las diferencias sexuales de hombres y mujeres y por tanto requiere más aprendizaje que otras formas o técnicas de relación erótica.

Coito significa “ir juntos” y de eso se trata, de una forma de relación erótica donde es fundamental “estar con el otro”, sentirse a si mismo y al otro para “ir juntos”, sin embargo, esto no significa que debamos conseguir el orgasmo al mismo tiempo, ni que el coito tenga que ser de una u otra manera prefijada. En este aprendizaje y experimentación necesaria es bueno olvidar los modelos de las películas, y abrirse a lo que uno siente y lo que siente la pareja.

El hecho de que el coito sea conceptivo hace que el método anticonceptivo sea muy importante para que este recurso erótico sea satisfactorio.

En lineas generales se aconseja que el coito sea tranquilo, sensitivo, y que este conducido por lo dos o alternativamente por uno y otro miembro de la pareja.

Tenemos todo un mundo de formas de relación sexual, pensemos como decíamos al comienzo que las relaciones sexuales son una forma de compartir nuestras expresiones sexuales por tanto todas las formas de comunicarnos sexualmente, de decirnos o hacernos cosas que tengan un sentido erótico son recursos que podemos cultivar para hacernos más plenos desde el punto de vista de la expresión de nuestra sexualidad, también más unidos y más conocedores del otro.

Por ejemplo, podemos descubrir que a nuestra pareja le gusta que nos desnudemos eróticamente, o que a nosotros nos gusta susurrar al oído palabras que al otro le excitan, o que nuestra pareja puede aprender de nuestra sexualidad al vernos masturbarnos. En fin, múltiples recursos que sólo están limitados por lo que a nosotros, a los dos, nos guste y no nos haga daño.

Como recurso para conocer el cuerpo, aparte de las relaciones sexuales, al menos en principio, es aconsejable comprar un libro de masajes y adiestrarnos en el masaje y el contacto corporal no sexual, esto sin duda nos ayuda a tener un mejor conocimiento de nuestras sensaciones y nuestros cuerpos.