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cirujano estéticaNunca había dado tanto miedo como ahora someterse a una intervención de cirugía estética. Cada vez es más frecuente ver en las noticias personas que han sufrido graves daños o incluso han muerto por una operación de estética mal hecha. ¿Cómo se puede saber si estamos en buenas manos? Estas son todas las claves para elegir cirujano y clínica.

Existen muchas clínicas de cirugía estética denominadas “estéticas” o de “cirugía cosmética” que actúan como tales sin la debida autorización para ello. Las cifras que se barajan en el negocio de la belleza han favorecido la proliferación de médicos que no tienen la formación necesaria -ni cobertura legal-, pero que se atreven con intervenciones para las que no están capacitados, en consultorios inadecuados. En estos centros, al ahorrar costes de quirófano o anestesista, las operaciones pueden ser más baratas, pero los peligros también son mayores.

 ¿Cómo tomar la decisión para una operación estética?

Antes de dar el paso no olvide que estamos hablando de intervenciones quirúrgicas que requieren una anestesia -ya sea local o total-, una serie de medidas preparatorias y unos cuidados específicos en el postoperatorio. Son intervenciones que, por pequeñas que sean, implican un riesgo.

Lo primero que debe entender un paciente potencial es que la cirugía estética en ningún momento se puede considerar como una solución milagrosa. Antes de someterse a una intervención de este tipo el paciente debe analizar en profundidad tanto sus motivos personales como los físicos.

¿Qué pasos hay que seguir cuando la decisión está tomada?

La selección del médico o cirujano. En primer lugar hay que tener una lista de buenos candidatos. Las fuentes pueden ser varias: desde su médico de cabecera, que puede solicitar referencias sobre los cirujanos plásticos elegidos, hasta cualquier clínica de prestigio, que suelen ser garantía de una buena atención médica. También puede ayudar la experiencia de una amiga que se haya operado de lo mismo, aunque no se debe quedar sólo con esa impresión puesto que las expectativas, mediciones y el resultado final pueden ser diferentes. Sea cual sea la fuente para elegir cirujano consulte con la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética (Secpre), en el caso de que se encuentre en España, la única reconocida por los Ministerios de Sanidad y Educación y Ciencia. Esta sociedad engloba a todos los profesionales colegiados en España y, por tanto, es la mejor vía para obtener una lista de posibles candidatos.

Con esa lista en sus manos, seleccione dos o tres nombres para comparar sus personalidades, sus opiniones, sus respuestas, sus precios y la resolución que ofrecen a los problemas que se pueden plantear. Y pida que le muestren fotos de las intervenciones que han realizado para ver los resultados (desconfíe de las de catálogo porque pueden estar trucadas).

Los requisitos que debe reunir un cirujano plástico. En España para obtener el título de cirujano plástico y reparador es necesario ser médico. Después hay que aprobar el MIR, cuya dificultad hace necesaria una preparación exhaustiva que a veces lleva años. Una vez aprobada la oposición, se puede optar a una especialidad, y la Cirugía Plástica es una de las más solicitadas. Después hay que pasar cinco años de formación en un hospital acreditado para la docencia en esa rama. Sólo después de completar todos estos pasos se consigue el título de Médico Especialista en Cirugía Plástica y Reparadora.

Los denominados médicos estéticos, cirujanos cosméticos, etcétera, que no tienen más titulación que la de médico y justifican su formación con “cursos en el extranjero”, no pueden pretender que su preparación y cualificación sea comparable a la de un cirujano plástico. Sin embargo si que hay algunos cirujanos estéticos que sí están capacitados, pero la ausencia de acreditación permite operar a muchos que no lo están. Y ése es el gran peligro.

Recoger toda la información posible sobre la operación estética. Una buena información y una decisión meditada son imprescindibles para que la futura intervención se desarrolle con éxito. En la primera cita en la clínica de cirugía estética debe plantear todas las cuestiones que le preocupan por muy embarazosas que sean. El facultativo tiene la obligación de informarle acerca del proceso al que se va a someter. De hecho, la normativa legal vigente establece que el paciente tiene derecho a recibir cuantas aclaraciones sean precisas sobre la intervención, y esta información debe recogerse en un documento denominado “consentimiento informado”. En él se comunica por escrito todo el proceso quirúrgico, desde la preparación hasta las complicaciones más frecuentes. El cirujano tiene el derecho y la obligación de emitir este documento, que cubre la falta de información frecuente en muchas consultas, y permite al paciente leerlo con tranquilidad después de la visita y comentarlo con familiares y amigos. También es fundamental que exista plena confianza y una comunicación sincera entre el médico y su paciente para que el trabajo del primero se manifieste en la satisfacción del segundo.

No se deje presionar. Desconfíe si le insisten en cirugías complementarias que usted no considera necesarias. Huya de elegir cirujano o profesionales que se lo pintan todo como un cuento y le prometen resultados imposibles (cicatrices invisibles, total desaparición de las arrugas, etc.). Por el contrario, confíe en aquellos que desde el primer momento dejan claros los riesgos que conlleva la intervención y los pone sobre la mesa. Por último -insiste-, tome la decisión individualmente, sin dejarse influir por profesionales, amigos o familiares.

La clínica de cirugía estética. Cuando la intervención se realiza en un hospital o sanatorio de ámbito general, no debe preocuparse porque, si surgen complicaciones, cuentan con equipo humano (anestesistas, cardiólogos, intensivistas…) y técnico para asumirlas. Si se trata de una clínica ambulatoria, asegurése de que cuente con todos los medios para poder afrontar una situación de emergencia.

Los requisitos que una clínica de cirugía estética de este tipo debe cumplir para realizar una intervención quirúrgica:

  • Un espacio estéril dedicado a quirófano y equipado con aparataje para la monitorización del paciente.
  • Sistema de filtrado de aire, tomas de oxígeno y protóxido, equipo de anestesia, equipo de reanimación y un sistema de esterilización.
  • Un área de reanimación y una sala de adaptación al medio.
  • Salida de emergencia, sistemas de alarma, ascensor y almacén de productos.

A esto hay que sumarle una consulta adecuada con un espacio reservado para la exploración, la pulcritud en todo el material en contacto con el paciente y la higiene personal tanto del médico con del personal auxiliar.