Belleza

Claves y consejos para tener un pelo sano y fuerte

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cabello sano y fuerteEl cabello se compone en un 80% de aminoácidos que se degradan con el crecimiento natural, la contaminación, la manipulación y los diversos tratamientos a que lo sometemos.

Si usted es de las que todavía se cepillan el pelo 100 veces cada noche antes de acostarse, ¡deténgase! El exceso de manipulación es una de las principales causales de deterioro del cabello, y de no tener un pelo sano y fuerte. El pelo es un folículo que nace del cuero cabelludo y que es muy vulnerable al estiramiento que produce el cepillado, el agua, el calor, la contaminación, el cloro de las piscinas y la radiación solar, entre otros múltiples agentes. Por eso, a medida que va creciendo (1 centímetro al mes es lo normal) va acumulando estos agentes y deteriorándose.

El pelo está compuesto mayoritariamente por proteínas (un 80%), agua, grasas y, en menor medida, pigmentos y elementos químicos. Es su capa exterior, la cutícula, lo protege y asegura que en la corteza (centro) y médula (interior) se mantengan todos los nutrientes. Una realidad es que si se degradan las proteínas, el pelo pierde brillo, fuerza y se van secando sus puntas hasta tornarse quebradizo.

El proceso natural de crecimiento produce que exista una pérdida de amoniácidos que oscila entre 15% y 20% hacia las puntas. De los distintos aminoácidos que componen el cabello, los más importantes son la lisina y la histidina, los que son de la categoría de esenciales y no los produce el cuerpo. Por eso, deben ser ingeridos en nuestra dieta y suplementados al cabello a través de productos cosméticos. Es más fácil para la cutícula del cabello absorber los aminoácidos que se van insertando en los espacios vacíos de la cadena, que la proteína completa.

Una realidad es que el cuidado que podemos darle a nuestro cabello es limitado. El proceso periódico está en el lavado y acondicionamiento al que lo sometemos, que es lo básico.

Existen procesos simples como peinar suavemente primero las puntas y luego desde la cabeza, evitando “tironear” el pelo. Jamas utilizar el secador de pelo en la temperatura mas alta y aplicar tratamientos de restauración o protección antes de aplicar los tintes o someter a otros tratamientos permanentes.

Hay que tener en cuenta que el pelo para que luzca bien debe estar sano y eso sólo lo logramos a través de un largo proceso. Hay muchos errores que cometemos en el procedimiento de lavado o peinado y que a la larga causan mucho daño.

Mitos y realidades en el cuidado del cabello

  • Tenga presente que el énfasis del lavado está en el cuero cabelludo.
  • La frecuencia del lavado está dada por la necesidad de cada persona, según la grasa que produce el cuero cabelludo. Esta grasa es natural y es una protección del cuero cabelludo. Sin embargo, existen personas que sufren enfermedades del cuero cabelludo, donde hay un exceso y requiere de tratamiento médico.
  • No es necesario alternar el champú que utiliza. Si funciona, manténgalo. El cuerpo no se acostumbra a los componentes de un producto cosmético, como el champú, acondicionador y cremas de peinado. Esto sí ocurre con un champú-medicamento para tratar una enfermedad del cuero cabelludo.
  • Hay que evitar procesos tipo “exfoliación” del pelo como utilizar un producto muy fuerte una vez al mes. Un buen producto retira todos los residuos y deja los que la cutícula necesita. Tras el lavado, la cutícula debe quedar lisa (con las escamas cerradas), lo que se logra con el acondicionador.
  • Al lavarse el pelo, frote suave con las yemas el cuero cabelludo. No restriegue el pelo ni se lo lleve hacia arriba. Deje que el agua caiga. Repita el proceso con el acondicionador.
  • El momento de mayor vulnerabilidad para el pelo es cuando está mojado, porque el peso del agua hace que su resistencia al estiramiento se encuentre casi al máximo. Nunca se peine en la ducha. Deje secar naturalmente o con suaves toques con la toalla, no restriegue, antes de peinar.