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causas de la hipertensión arterial¿Quién se imagina que mientras camina, duerme, trabaja o convive con sus amigos o hijos, su corazón y sistema circulatorio tal vez libra una seria batalla contra la presión arterial, el colesterol y las grasas? Muy pocos. De hecho, se estima que una de cada cuatro personas es hipertensa y no lo sabe.

Las enfermedades cardiovasculares son una de las principales causas de muerte en el mundo y, uno de las cuestiones que preocupa a los especialistas, es la prevalencia de hipertensión arterial ya que es silenciosa, progresiva y ataca por igual a jóvenes en edad productiva que a personas mayores.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas, el 60 por ciento de los hipertensos ignora su enfermedad y atribuye los cambios de presión a otras causas menos a un daño arterial.

Una persona cuya presión se eleva constantemente tiene tres veces más posibilidades de desarrollar enfermedades arteriales, seis veces más probabilidades de padecer insuficiencia cardiaca y siete veces más de presentar un derrame cerebral.

Cuando se llega a percibir un cambio de presión hay zumbido de los oídos, cefalea, mareo, palpitaciones, alteraciones visuales, fatiga fácil, nerviosismo, insomnio y sangrado. La presión arterial alta es una enfermedad que dura toda la vida, no se puede curar, pero si controlar, por eso es importante el manejo y la vigilancia médica.

Entre las medidas para controlar la hipertensión están los tratamientos con base en diuréticos, beta-bloqueadores, bloqueadores adrenérgicos, vasodilatadores, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina, calcio antagonistas y bloqueadores de los receptores AT1 de la Angiotesina II.

No obstante, el médico es el único que comprende los mecanismos de acción de cada uno por lo que la automedicación no es recomendable.

Motivos o causas de la hipertensión arterial

Algunos factores que desencadenan la hipertensión arterial son:

  • Edad. El 25 por ciento de las personas después de los 35 años de edad, pueden ser hipertensos y la incidencia aumenta a los 50 años
  • Sexo. La hipertensión y el accidente cerebrovascular hemorrágico es más frecuente en mujeres posmenopáusicas, sin embargo, la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular de tipo ateroesclerótico se presenta con mayor frecuencia en el sexo masculino.
  • Origen étnico. La hipertensión arterial se presenta de manera más frecuente y agresiva en la raza negra.
  • Herencia. La presencia de enfermedad cardiovascular en un familiar hasta segundo grado de consanguinidad es una causa de la hipertensión arterial.
  • Tabaquismo. El tabaco es responsable de la muerte anual de más o menos tres millones de personas en el mundo y del 25 por ciento de las enfermedades crónicas. Los fumadores tienen el doble de probabilidades de padecer hipertensión arterial alta.
  • Alcohol. Se ha demostrado que el consumo inmoderado de alcohol favorece la aparición de la hipertensión.
  • Sedentarismo. Se ha demostrado que el ejercicio disminuye el riesgo de hipertensión, por lo tanto las personas estáticas tienen entre un 20 y un 50 por ciento de probabilidades de contraer hipertensión.
  • Factores nutricionales. Tanto el elevado consumo de sal y de grasas de origen animal como la baja ingesta de potasio, se asocian como causa de la hipertensión.
  • Factores psicológicos y sociales. El estrés es un factor de riesgo. Quienes son competitivos, hostiles, impacientes, verbalizan mucho y tienen movimientos rápidos, son más propensos a padecer hipertensión.
  • Obesidad. Quien tiene exceso de peso es seis veces más propenso. La circunferencia abdominal de 85 centímetros en mujeres y de 98 en hombres es una característica que podría indicar riesgo de hipertensión.
  • Diabetes mellitus. La diabetes aumenta de dos a tres veces el riesgo de hipertensión. El trastorno del metabolismo conlleva a un cambio en el manejo de los lípidos además del daño vascular que produce la enfermedad.

Para prevenir la hipertensión

Algunos consejos para prevenir la virulencia de la hipertensión arterial son:

  • Reduce el consumo de sal y comer alimentos saludables.
  • Evita el consumo excesivo de alcohol.
  • Realiza ejercicio físico con regularidad.
  • Reducir el estrés.
  • Tomar los medicamentos prescritos por el médico.