Compartir

disfunción sexual masculinaLa disfunción sexual masculina es un problema al que muchos hombres tienen que hacer frente a diario, y sus causas pueden ser además de psicológicas (desde luego sobre las que más se habla) físicas, es decir, ciertos factores físicos o enfermedades pueden afectar a la normal función sexual de un hombre. Además de problemas psicológicos (depresión, estrés, conflictos maritales, ansiedad acerca del propio ‘rendimiento sexual’), las causas físicas de la disfunción sexual másculina (impotencia) pueden ser agrupadas en cuatro problemas básicos:

  • Que no entre suficiente sangre en el pene. El trastorno más frecuente que produce dicho problema es la aterosclerosis, o endurecimiento de las arterias. La diabetes, la tensión arterial alta, las tasas altas de colesterol, el tabaquismo pueden provocar aterosclerosis …. y disfunción sexual.
  • El pene no consigue ‘almacenar’ sangre durante la erección. El problema puede derivarse de daños musculares en el pene.
  • Los mensajes nerviosos del cerebro o de la espina dorsal no llegan al pene. Algunas enfermedades pueden provocar este problema, entre ellas la diabetes, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson.
  • Daños u operaciones en los genitales o en la zona pélvica también pueden dañar los nervios del órgano sexual masculino.

Otras causas menos frecuentes son:

  • La enfermedad de Peyronie, que produce cicatrices en el interior del pene y puede estar asociada a una curvatura del órgano sexual durante la erección.
  • Problemas hormonales: En menos del 5% de los que padecen disfunción sexual, la causa del trastorno es un desequilibrio en ciertas hormonas (prolactina, testosterona o tiroides).
  • Fármacos: Entre los culpables están los medicamentos que se emplean para tratar la hipertensión y las alergias, las drogas ilegales, algunos tranquilizantes y ansiolíticos, algunos fármacos para la acidez de estómago… (lo mejor es consultar al médico sobre los efectos secundarios de cada fármaco).
  • Alcohol. Como decía Shakespeare, ‘el alcohol aumenta el deseo y menoscaba el desempeño’. Uno de los efectos secundarios del alcoholismo es, precisamente, la disfunción sexual.