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pescado azul omega-3Si algún alimento está en primera plana, ese es el pescado azul. El secreto se oculta en sus aceites Omega-3, una especialísima grasa poliinsaturada, que ha resultado ser tan beneficiosa para los humanos, que muchos especialistas lo consideran ya como auténtico medicamento.

Desde el embarazo hasta la tercera edad, el consumo de pescado azul (de una a tres veces por semana) está relacionado con menor riesgo de enfermedades y de mortalidad prematura.

En cambio, el pescado blanco (merluza, lubina, lenguado, gallo, bacalao fresco…) con mucho menor contenido en grasas Omega-3 – y que siempre ha sido mucho más caro – no produce los efectos benéficos de sus parientes pobres. En el último de los muchos estudios realizados, llevado a cabo por expertos de la Universidad de Washington, sólo el pescado azul y no el blanco– aumentaba significativamente los niveles de grasas Omega-3 en la sangre.

¿Por qué son tan valiosos los Omega-3?

Cuando el organismo dispone de ácidos grasos Omega-3, las membranas celulares (lo que envuelve cada célula del organismo) que fabrica son flexibles y elásticas. Cuando el organismo no tiene a su disposición los aceites Omega-3, recurre a las grasas saturadas para formar sus membranas.

La diferencia: las membranas celulares fabricadas con grasas saturadas (presentes en alimentos de origen animal y aceites de coco y palma) son más rígidas, menos flexibles, y dan lugar a tejidos de menor calidad.

En el caso de los vasos sanguíneos, unas membranas celulares poco elásticas y flexibles están relacionadas con mayor riesgo de hipertensión, arritmia y otros problemas cardiovasculares.

En esta era de retorno a los orígenes, resulta que, al final, lo que es bueno para el hombre es recuperar aquellos nutrientes que hicieron posible la vida en el océano prehistórico, de donde proceden todos los seres vivos del Planeta.

Pescado azul, rico en mercurio

Una única advertencia de los expertos. Los pescados azules grandes, como pez espada, atunes…, pueden tener porcentajes significativos de mercurio, por lo que su consumo debe ser esporádico. Son más recomendables las especies más pequeñas, como sardinas, chicharros, boquerones, bonitos pequeños… También, los porcentajes son menores en pescados de océanos abiertos que en los de mares cerrados.

Nota: Ya hay píldoras de aceite de pescado en las farmacias y herboristerías, para consumo de paladares blancos, poco amantes del sabor intenso de sardinas, bonito, arenques, salmón, chicharros… y otros pescados azules.