Compartir

cansancio al levantarsePor las mañanas me siento casi enferma‘, dice Maite, de 32 años. ‘Hasta después de comer no soy persona. ¿Qué me pasa?‘. Según una encuesta europea, una de cada cinco personas siente cansancio al levantarse por las mañana. Lo peor es que eso puede afectar a la vida laboral, social y hasta familiar. ¿Por qué el cansancio matutino afecta más a unas personas que a otras?

El problema de mucha gente es que no duerme lo suficiente o su sueño es de mala calidad. Si ese es el caso, hay que plantearse nuevos hábitos de sueño. También sería necesario acudir a un especialista para que compruebe si se padece apnea del sueño o algún otro problema que afecte al descanso nocturno.

Cambiar los hábitos de vida  para evitar el cansancio al levantarse

También hay errores dietéticos y del estilo de vida que pueden estar asociados a este problema. Según la American Dietetic Association, éstos son:

  • No beber suficiente agua. La deshidratación (que a menudo pasa desapercibida) reduce nuestros niveles de energía. 
  • Consumir pocas proteínas. Son indispensables para mantener en funcionamiento nuestros órganos. 
  • Tomar pocos carbohidratos complejos y demasiados carbohidratos refinados. Los primeros (están en los cereales integrales, las legumbres, las frutas y las verduras, que contienen fibra) ayudan a mantener niveles constantes de azúcar en la sangre; por el contrario, las harinas blancas y dulces (carbohidratos refinados) producen picos de azúcar seguidos de bruscas caídas. 
  • Ingerir demasiada cafeína. Si necesitas beber café para estar alerta, es que ya estás tomando mucho. Intenta no consumir más de dos al día y dos refrescos con cafeína. 
  • No desayunar bien y saltarse comidas. Los tiempos de ayuno prolongados ocasionan bajos niveles de azúcar en la sangre y poca energía. 
  • Seguir una dieta poco variada. Verduras, frutas, legumbres, pescados o cereales aseguran el aporte de minerales y vitaminas indispensables. 
  • Hacer poco ejercicio. La actividad física regular no cansa; por el contrario, hace que nuestro cuerpo resista mejor el estrés y el esfuerzo.

El síndrome de cansancio crónico

Si tienes buenos hábitos de sueño, te alimentas bien y haces ejercicio regular, pero sigues sintiéndote sin fuerza, acude al médico. Trastornos como la apnea del sueño, el síndrome premenstrual, la depresión o la mononucleosis pueden producir fatiga.

Para un diagnóstico de síndrome de cansancio crónico, deben darse estos síntomas: pérdida de concentración y de memoria a corto plazo, garganta irritada, ganglios inflamados, dolor muscular o de las articulaciones, cefaleas, agotamiento que dura más de un día tras un esfuerzo y somnolencia.