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Cáncer de próstata: síntomas y principales tratamientos

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cáncer de prostataEl cáncer a la próstata es la tercera causa de muerte por cáncer entre el sexo masculino, siendo superado sólo por gástrico y de pulmón, y la primera en lo que a cáncer urológico se refiere. Este tumor maligno que se forma en la glándula prostática, que sólo tienen los hombres y que está ubicada a la salida de la vejiga entre ésta y la uretra, se desarrolla lentamente y, en general, en hombres de edad avanzada.

La causa exacta de este mal no se conoce, pero se sabe que existen factores predisponentes que contribuyen a su formación, y que, por ejemplo, la hormona masculina testosterona estimula el crecimiento de estos tumores.

Una dieta rica en grasas, junto con factores genéticos, también aumentaría los riesgos. Si en los antecedentes familiares se detecta que algún pariente directo, padre o hermano, fue víctima de la enfermedad, las posibilidades de padecerla aumentan.

La forma habitual de detectarlo clínicamente es casi siempre tardía y se da cuando el paciente consulta por molestias como dificultad o dolores al orinar, y hemorragias. Estos síntomas se producen cuando el tumor es muy avanzado. También existen formas médicas de detectarlo precozmente a través del tacto rectal, al palpar un nódulo pequeño. Pero el método más efectivo, que gracias a los avances en este campo de la medicina ha hecho posible detectar el cáncer próstatico antes de que aparezca el nódulo, es un examen de sangre simple denominado Antígeno Prostático Específico, que mide el aumento de una proteína emanada de la próstata, detectando así células cancerosas. Posteriormente la sospecha debe ser confirmada con biopsias.

Las ventajas del antígeno son muy importantes, ya que con este examen se puede detectar la presencia del tumor mucho antes de que avance la enfermedad y aparezcan las molestias.

Generalmente la enfermedad empieza alrededor de los 50-60 años, las molestias aparecen a los 70 y el paciente que fallece a causa de este cáncer lo hace a los 80 años, en promedio. El antígeno permite detectar tumores tan pequeños que se pueden eliminar a través de tratamientos con pocas complicaciones, evitando así la progresión del tumor.

Principales tratamiento del cáncer de próstata

Los principales tratamientos para esta enfermedad son la cirugía (prostatectomía radical), la radioterapia y el tratamiento hormonal.

Como los hombres en general son reacios a hacerse los exámenes preventivos, se recomienda que cuando la señora vaya a hacerse su mamografía anual, ella misma lleve a su marido a realizarse el test de antígeno. Hay indicios que muestran que la mortalidad por cáncer de próstata puede disminuir notablemente después de algunos años de campañas de detección y tratamiento precoz con estos métodos.

En el caso de la cirugía, ésta es una operación mayor que extrae toda la próstata, las vesículas seminales y los ganglios y tejidos que están alrededor. Dependiendo de los resultados, y si se extirpa todo lo maligno, el paciente puede quedar completamente curado del mal, aunque con algunas secuelas.

Al extraerse los tejidos que están alrededor de la próstata y por donde pasan los nervios que provocan la erección, la mayor parte de los pacientes queda con impotencia. En otros casos, menos frecuentes, quedan con incontinencia urinaria, ya que hay que resecar parte de la uretra junto con la glándula y conectar nuevamente el resto de la uretra a la vejiga, y esta unión queda a veces filtrando orina.

El actual tratamiento con radiación es uno de los principales avances, ya que ha tenido gran desarrollo en los últimos años gracias a la computación, debido a que ésta permite enfocar la radiación con mayor precisión sobre el tumor.

Antes se hacía la radiación en toda la pelvis, ya que ahí está el tumor, y con esto se lograba eliminarlo en muchos casos, pero además se irradiaba parte del intestino y la vejiga, lo que impedía dar dosis más elevadas de radiación y aumentaba el riesgo de complicaciones. Actualmente se dirige todo en base a un scanner donde se puede ver en forma tridemensional la próstata del paciente, así se diseñan los rayos que son exactamente de la forma del tumor y se concentra la radiación dentro de él. Con esta técnica, denominada Radioterapia Conformacional, han aumentado casi al doble las posibilidades de curar al paciente.

Cuando los tumores son aún pequeños, está la alternativa de colocar unas semillas radiactivas que irradian directamente el tumor. Aquí, a través de una pequeña intervención que se hace con anestesia, se implanta el tumor con pequeñas semillas insertadas con una aguja mirando la glándula por ultrasonido, todo cordinado con un plan de computación que indica al especialista dónde debe ir cada semilla. Con este tratamiento se destruye el tumor y el paciente puede estar trabajando al día siguiente.

El tratamiento hormonal del cáncer de próstata consiste en la eliminación de la testosterona producida en los testículos, ya sea por cirugía o por medicamentos que bloquean su producción o su efecto. Esta terapia permite frenar una enfermedad avanzada, a veces por varios años. Pero este es un tratamiento sólo paliativo, ya que no actúa en todas las células tumorales sino que sólo en las sensibles. Es por esto que con el tiempo pueden desarrollarse células resistentes y se forma nuevamente el tumor. Esta técnica, además, puede ser usada para reducir los tumores antes y durante la radioterapia.

Recomendaciones básicas

Las básicas son llevar un régimen sano evitando la obesidad y aumentando en lo posible la ingesta de sustancias antioxidantes, como las frutas y verduras. También existen en el mercado medicamentos que cumplen esta función antioxidante. Todo esto podría disminuir hasta un 20% el riesgo, pero lo lógico es que los mayores de 50 años, y de 40 en los hombres con antecedentes familiares de cáncer a la próstata, se realicen un examen de antígeno todos los años.

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