Compartir

cambiar corte de peloLas mujeres llevamos toda la vida oyendo que hay determinados cortes de pelo que favorecen más o menos a las personas según el óvalo de su rostro, la longitud de su nariz o barbilla, el tamaño de la frente.

Pues bien, la verdad es que encontrar cambiar al corte de pelo que más nos conviene no sólo depende de la forma del rostro, sino también, y mucho, del tipo de cabello, de nuestra edad y, sobre todo, de nuestra propia personalidad y estilo. ¿Quién no conoce a mujeres de frente ancha que se saltan olímpicamente la regla del flequillo, lucen el cabello retirado del rostro y, además, están espléndidas?

Normalmente, con los años y la experiencia ante el espejo y a veces con ayuda de fracasos estrepitosos cada mujer encuentra lo que le favorece sin demasiados problemas. En cualquier caso, sí hay unos consejos básicos que deben tenerse en cuenta a la hora de adoptar una tendencia capilar.

Si se tiene el cabello muy fino y pobre es mejor llevarlo corto y a capas para darle volumen y movimiento. Con este tipo de pelo no se consiguen melenas bonitas, pero, ojo, tampoco es un cabello adecuado para los cortes extremados tipo marine.

A cambio, es un cabello ideal para los cortes muy técnicos, fáciles de cuidar en casa y de peinar con los dedos.

En cambio, los cabellos muy rizados cortados a capas provocan un volumen excesivo que impide apreciar el estilo del corte. Es mejor optar por capas largas en las que se deje a la vista el rizo natural para que el propio peso del pelo evite que parezcamos cabezonas.

También puede llevarse muy corto y trabajado con espuma o cera para darle brillo e impedir que se desmande.

Es mejor despedirse de las melenas largas pasados los cuarenta y tantos porque llega un momento en que el cabello largo, por cuidado que se lleve, avejenta. El ejemplo perfecto lo tenemos en Sharon Stone, una mujer que ha evolucionado desde la melena larga de sus primeras películas a la melenita corta que lució al ingresar en la cuarentena, hasta llegar a su actual look corto sin perder un ápice de atractivo.

Y una vez cortada la melena, con ella se irán también las trenzas, los moñetes, las pinzas de colores y las horquillas exageradas. Cuestión de madurez.

Prohibidas también las melenas largas aunque son la tendencia de este año- si no somos demasiado altas. Para las mujeres que no sobrepasan el 1,60 el límite está en el hombro, si no se quiere parecer aún más bajita.

No intentes cambiar de corte de pelo de manera radical. Con un pelo rizadísimo puedes conseguir una melena lacia, pero quizá a cambio de castigar en exceso tu cabello con el secador o la plancha para alisar. Y lo mismo ocurre si tienes el cabello fino y lacio: un exceso de moldeados y tenacillas puede acabar dejándote el pelo como si lo hubieras metido en una barbacoa.