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beneficios balneariosAdemás de tranquilidad, estos centros ofrecen todo tipo de tratamientos: de recuperación general, antiestrés, adelgazantes, y hasta para dejar de fumar.

El uso del agua como método para sanar data de la Prehistoria. Pero el verdadero auge de los balnearios tuvo lugar en el siglo XIX. En esa época, junto a cada manantial de propiedades curativas reconocidas, se levantaron hoteles y alojamientos. Actualmente, la estancia en los balnearios se ha popularizado hasta hacerse asequibles a todos los bolsillos, ya que se puede disfrutar de ellos a través de descuentos especiales y programas sociales.

El auge actual de los balnearios se debe a la preocupación social por la prevención en la salud. Ya no están considerados un lugar para ancianos o enfermos, sino como una ocasión para ganar tranquilidad y alejarse de los males de la vida moderna. Además, todos los establecimientos están ubicados en entornos privilegiados, donde también se puede disfrutar del contacto con la naturaleza y de la práctica de algunos deportes.

El culto al cuerpo ha impulsado a muchos balnearios a extender su oferta al campo de la estética, aunque su principal función sigue siendo terapéutica. Por eso, antes de iniciar una cura es necesario consultarlo con el médico.

En los balnearios ¿qué tratamiento puedo encontrar?

Algunos ejemplos de tratamiento en balnearios son:

  • Aquagim. Serie de ejercicios de carácter terapéutico realizados en el agua.
  • Aerosol. Inspirar agua con una mascarilla para que llegue a los bronquios.
  • Baño Termal. Baños en agua a la temperatura a la que emana de la tierra.
  • Burbujas. Baño complementado con chorros de aire subacuático.
  • Baño Turco. Baños de calor húmedo que sirven para eliminar las toxinas.
  • Ducha Vichy. Masaje general bajo la ducha de agua. Se recibe tumbado en una camilla.
  • Escocesa. Grandes chorros de agua para la grasa y la celulitis.
  • Fangoterapia. Aplicación de barros termales con propiedades terapéuticas.
  • Hidromasaje. Se añade aire a presión a una bañera con agua para producir el masaje.
  • Inhalación. Agua nebulizada que entra por las vías respiratorias.
  • Presoterapia. Presión controlada ejercida con bolsas de agua en determinadas zonas.
  • Maniluvio. Baños de contraste (frío y caliente) para favorecer la circulación.

Precauciones y contraindicaciones

No se puede seguir una cura termal si se padecen procesos tumorales malignos, tuberculosis pulmonar, insuficiencias cardiovasculares, hepáticas o renales, hipertensión arterial grave, enfermedades infecciosas en estado activo, desequilibrios metabólicos o cualquier enfermedad en una fase aguda. No obstante, son los médicos quienes deben establecer cada tratamiento, ya que algunas fases leves de las enfermedades contraindicadas sí pueden tratarse en balnearios.

En ocasiones, al someternos a estas curas podemos sufrir una ‘crisis termal’, es decir, efectos secundarios como cansancio, malestar general, fiebre o agudización de la enfermedad tratada. Desaparecen suspendiendo la cura. Durante la menstruación o el embarazo es necesario un seguimiento especial.

Beneficios balnearios

El agua es el principio de la vida, así que nada mejor que zambullirse en ella para rejuvenecer, ponerse en forma y apartar el estrés durante unos días.

Las propiedades beneficiosas del agua son conocidas desde antiguo. Basta echar una ojeada a la historia para toparse con termas, hammam, etc. Los balnearios, tal como ahora los entendemos, vivieron su época de esplendor a finales del siglo pasado.

Nueva etapa de esplendor

Con los años perdieron importancia social, se apagó su brillo y se quedaron sin lustre. Empobrecidos y destartalados, los balnearios españoles fueron, durante décadas, un refugio para ancianos y enfermos.

Por suerte, la medicina les ha devuelto al lugar que por mérito propio les corresponde. Las investigaciones más recientes han insistido en la importancia del agua para el tratamiento de enfermedades modernas, como el estrés o la obesidad, pero lo más importante es el cambio de actitud en la sociedad, que ha encontrado en los viejos balnearios el lugar ideal para poner cuerpo y mente a punto. No hay nada más chic que reservar una semana para hacer vacaciones de salud.

El encanto de antaño y los adelantos de hoy

Aunque muchos edificios conservan ese aire un punto decadente que les hace encantadores, las instalaciones termales han sido completamente renovadas y las viejas tinas sustituidas por modernos jacuzzis y piscinas. En todos, un equipo médico se encarga de plantear el tratamiento adecuado a cada huésped, que en ocasiones se combina con ejercicio físico, dieta y otras terapias como yoga, relajación…