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escoger futuroA todos los padres les preocupa el futuro de sus hijos y es normal no saber cómo ayudarles. Aquí te ofrecemos algunas claves que hay que tener en cuenta para orientarles en tan difícil elección.

1. ¿Están los adolescentes preparados para decidir a qué se van a dedicar?

Actualmente deben estar preparados para afrontar su futuro profesional y personal. Esta preparación es un objetivo que debe contemplarse durante la escolarización obligatoria de los jóvenes.

2. ¿Cómo se pueden evaluar sus aptitudes?

Los padres son subjetivos por naturaleza y no pueden evaluar objetivamente las aptitudes de sus hijos. Los profesionales deben ayudar en esta evaluación. Para ello se deben aprovechar las sesiones de tutoría de los primeros ciclos de educación y, padres y profesores, trabajar estos aspectos de forma conjunta.

3. ¿Informar es el mejor sistema para orientar a los jóvenes?

Más que el mejor sistema, es el punto de partida. Pero no hay que olvidar que para obtener resultados es fundamental que sea el propio adolescente quien se implique en la búsqueda de información, la recoja y le de significado de acuerdo con sus objetivos personales.

4. ¿Qué papel juegan los padres en ese proceso?

Como padres deben ayudar a sus hijos a marcarse esos objetivos según sus aspiraciones, indicándoles qué tipo de información precisan y para qué la necesita.

5. ¿Qué argumentos son los que mejor asimilan los jóvenes?

Los jóvenes, como casi todo el mundo, asimilan mejor los que están de acuerdo con sus intereses. Es un factor que debemos tener siempre en cuenta a la hora de argumentar nuestro punto de vista.

6. ¿Cómo pueden influir las diferencias generacionales?

El mundo actual tiene muy poco en común con el que vivieron en su juventud los padres. Este hecho, por sí solo, ya marca una distancia considerable entre padres e hijos. Para ayudar a orientar a nuestros hijos es necesario que los padres, desde nuestra experiencia, sepamos comprender cómo es el mundo de hoy.

7. ¿Los padres pueden transmitir angustia en la toma de decisiones?

Este proceso siempre comporta un importante grado de angustia. Cuando se han de tomar decisiones que afectan al futuro es indudable que hay un cierto nivel de ansiedad en el ambiente familiar.

8. ¿Se puede evitar de alguna manera esa angustia?

La mejor manera de contrarrestarla es afrontar las decisiones de la forma más racional posible, teniendo en cuenta todos los factores y evitando cualquier presión.

9. ¿Es cierto que los padres tienden siempre a proyectar sus aspiraciones personales y profesionales en sus hijos?

Ocurre con mayor frecuencia de lo deseable. Deberíamos pensar que no hay nada que sea bueno para todos. Además, las diferencias individuales, aún entre padres e hijos, son siempre importantes para la evolución personal.

10. En última instancia, ¿deben los padres respetar la decisión final que tomen sus hijos?

Por supuesto. No hay que negar nunca a los hijos el derecho a equivocarse. Han de equivocarse por ellos mismos, por muy duro que pueda resultar a los padres.

Algunos datos de interés

  • El 30% de los jóvenes españoles estudia para obtener un título.
  • Entre los jóvenes restantes, el 20% asegura que estudia para conseguir un trabajo; el 14% porque es una forma de realizarse personalmente y sólo un 8,7% asegura que lo hace por satisfacer a su familia.
  • A la hora de identificar su principal fuente de influencia, el 53% de los jóvenes encuestados declara que el ámbito “donde se dicen las cosas más importantes” es la familia.
  • Frente a ellos, el 47% asegura que a la hora de decidir les influyen sus amigos; el 34% asegura que son los medios de comunicación, y el 19%, lo que se dice en el colegio.