ballena piloto tenerife y la gomeraEl brazo de mar que separa el Teide en Tenerife y Garajonay en la Gomera alberga en sus frías aguas uno de los espectáculos marinos más sugerentes. La presencia de un gran grupo de cifios calderones o ballenas piloto que han hecho de este rincón del Atlántico su hogar.

La población de cifios calderones o “ballenas piloto” supera los 400 ejemplares, que se dividen en pequeños grupos o familias. Los machos suelen ser algo más independientes que las hembras, que permanecen más atentas a los cuidados de las crías. Durante el mes de mayo, las hembras paren a unas crías que miden ya aproximadamente 3 metros al nacer y que llegarán a medir entre 7 y 9’5 metros y a pesar más de 3.000 kilogramos cuando sean adultos.

Cualquiera de estos grupos de ballenas pilotos que viven en las aguas que separan las islas de Tenerife y La Gomera es fácilmente avistable cuando sale a respirar. Las ballenas piloto permanecen cerca de un minuto en la superficie antes de sumergirse. La inspiración se produce con un resoplido bastante sonoro. Cuando deciden llevar a cabo la inmersión, pueden permanecer hasta una hora bajo el agua, algo que no ha de extrañarnos si pensamos que para localizar a los calamares, alimento fundamental en su especializada dieta, ha de bucear a grandes profundidades. La búsqueda les lleva incluso a descender hasta los 500 metros; algo que nos recuerda, aunque de lejos, al récord absoluto de profundidad que ostenta el cachalote común, con ¡1.000 metros! de abismo.

Conviene aclarar que las ballenas piloto, igual que las orcas o ballenas asesinas, no son realmente ballenas. Técnicamente estaríamos hablando de Cetáceos Odontocetos, pero para entendernos diremos que pertenecen a estos grupos todos aquellos mamíferos marinos que poseen dientes en la mandíbula. En el otro caso, en el de las verdaderas ballenas, los dientes han sido sustituidos por la evolución de una serie de placas córneas a partir de los pliegues del paladar que realizan la función de un enorme filtro. Esta estructura presente en el otro grupo de Cetáceos (los Mistacocetos) recibe el nombre de ballena. La dieta alimenticia explica tales adaptaciones. Peces y calamares son el alimento de los delfines (las orcas comen focas, leones marinos… e incluso otros delfines), mientras que el placton es el protagonista de la dieta filtradora de las ballenas.

Sobre la cubierta de un velero, es una auténtica delicia aproximarse hasta el lugar donde se encuentran las ballenas; un avistamiento tan seguro como fascinante.