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aviones acrobáticosSon muchas las variantes e incidencias que pueden afectar a un avión durante el transcurso de un vuelo. La sustentación vertical, que es la que mantiene a las aeronaves en el aire, varía por cada velocidad, altitud, condiciones atmosféricas y, lógicamente, movimiento. Por esta razón, el diseño de los aviones acrobáticos es uno de los más complejos de la aeronáutica, porque este tipo de aparatos tienen que aunar velocidad, maniobrabilidad y resistencia ante cualquier contratiempo producido por corrientes aéreas u operaciones descompensadas.

La versatilidad de la aviación acrobática obliga, por tanto, a que sus aeronaves sean pequeñas, puesto que su control en caso de imprevisto es más sencillo y porque requieren correcciones más suaves para efectuar con éxito cualquier movimiento. Sin embargo, la maniobrabilidad de estas avionetas le exige una fuerte potencia de los motores y unas condiciones de habitabilidad mínimas por cuanto esta no es la parte más importante de su diseño.

De esta manera, las avionetas más conocidas dentro del mundo de la acrobacia son la Extra 300 y, en España, la C-101, que es la empleada por el grupo acrobático del Ejército del Aire, la Patrulla Águila. La primera ofrece una importante potencia y una línea aerodinámica excepcional que le confiere una serie de prestaciones idóneas para llevar a cabo con éxito cualquier figura acrobática.

Por su parte, la C-101 se caracteriza por una línea de construcción que hace prácticamente imposible que el avión entre nunca en barrena y, por consiguiente, pierda el control absoluto y se precipite contra el suelo. En estos aparatos es el piloto el único capaz de efectuar esta operación en caso de que fuera necesario. Por lo demás, la superficie de las alas es de 20 metros cuadrados y puede alcanzar una velocidad de 450 kilómetros por hora. Dentro del mundo de la acrobacia en España cabe reseñar la labor que desarrolla la patrulla de acrobacia del Ejército del Aire Águila.

Muy respetados en el panorama internacional, los pilotos españoles son capaces de llevar a cabo en formación las figuras más complejas de este campo. Entre las más destacadas están las del ascua, el mirlo o la pescadilla. En todas ellas la precisión de los pilotos es importante debido a que el error de uno puede desencadenar un desastre en los demás. Las acrobacias son más complicadas cuanto mayor es la cercanía recíproca de las naves y la velocidad a la que desempeñan la maniobra conjunta.