atencion sanitaria gatosUna de las responsabilidades que implica el cuidado de un gato es llevarlo al veterinario periódicamente para que lo examine, vacune y trate. Es esencial para el gato que comencemos a hacer esto desde el momento de su llegada a casa y continuemos a lo largo de toda su vida. Para ello conviene buscar un veterinario especializado en la atención a animales domésticos. Si el coste del veterinario constituye un problema, siempre podemos acudir a instituciones públicas.

Cómo encontrar un veterinario

Podemos pedir a amigos que poseen gatos que nos recomienden un veterinario. Habrá que averiguar que tipo de servicios ofrece, sus honorarios, las horas de consulta y que pasos hay que dar en caso de emergencia.

Tan pronto como llevemos a casa a nuestro gato debemos ponernos en contacto con un veterinario, para que le haga un reconocimiento exhaustivo. Si sospechamos que nuestra mascota no se encuentra bien, habrá que llevarla al veterinario lo antes posible; nunca debemos intentar tratar al gato nosotros mismo sin el consejo de un especialista. Lo normal es que nos resulte imposible establecer un diagnóstico, y el estado del gato podría empeorar si nos retrasamos en acudir a un profesional.

Podemos suscribir una póliza de seguros para el caso en que nuestro gato cayera enfermo. A cambio de un pago de una prima anual, el seguro cubrirá la mayoría del coste de los tratamientos veterinarios, aunque no cubrirá cosas como vacunación u operaciones de esterilización. Muchas compañías que tienen estos seguros también pagan una indemnización en caso de muerte en accidente, pérdida o robo.

Reconocimientos periódicos

La salud de nuestro gatito se asegura observando cualquier comportamiento extraño y llevándolo periódicamente a que lo examine el veterinario.

Puntos a vigilar

Cuando contactemos con el veterinario resulta muy útil poder aportar alguna historia clínica del gato. La siguiente relación contiene preguntas que podría hacernos el veterinario:

  • ¿Está alerta y activo?
  • ¿Come y bebe bien?
  • ¿Tiene vómitos o nauseas?
  • ¿Orina y defeca con normalidad?
  • ¿Tose o estornuda?
  • ¿Se toca ojos u orejas con las patas?
  • ¿Le duele algo?

Vacunación

Se debe vacunar al gato hacia las ocho o nueve semanas de vida.

Protección frente a enfermedades

Hay que vacunar a las crías para prevenir enfermedades como la enteritis infecciosa de los felinos.

Gatos extraviados

Si nuestro gato se pierde, habrá que empezar a buscarlo por la casa y el jardín, ya que puede que simplemente se haya quedado atorado en una caja. Una vez mirados todos los lugares obvios, tendremos que preguntar a los vecinos y poner notas con la descripción y la fotografía del gato en las tiendas del barrio, ofreciendo una recompensa por su hallazgo. También podemos contactar con las asociaciones protectoras de animales de la zona, por si hubiera sido recogido por ellas, y a los veterinarios, por si se hubiera visto envuelto en un accidente. Nunca hay que perder la esperanza: los gatos poseen una gran habilidad para sobrevivir, y se han dado casos de gatos que han vuelto a casa al cabo de varios meses. Si nuestro gato sale a la calle, debe llevar en el collar una chapa de identificación con nuestro nombre y número de teléfono. Otra posibilidad es inyectar bajo su piel un diminuto microchip identificatorio: en este caso habrá que consultar al veterinario.