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equilibrar energiaCasi todo en la vida depende del correcto equilibrio de la energía que cada uno tenga. Salud, oportunidades, capacidad de disfrutar de las cosas

Cada persona nace con una cuota energética. Por supuesto, esto no es fijo ni está determinado. El nivel de energía personal va variando según el uso que hagamos de ella a lo largo de toda nuestra vida.

Hay algunos indicadores que pueden servirnos de referencia para saber con cuánta energía hemos nacido. Estas características se observan fácilmente desde la niñez y las señas que las distinguen son las siguientes:

Mucha energía

  • Es un niño inquieto, curioso, investiga, inventa sus propios juegos.
  • Lo desconocido no le asusta, al contrario, le atrae. Es líder nato entre sus amigos.
  • Es precoz para el amor. Aprenderá pronto a ganar dinero.
  • Tiene buena salud. Se independiza pronto de la familia.
  • Suelen ser personas con buena suerte. También suelen tener éxito.

Poca energía

  • Suelen ser un niño tímido, que para todo pide permiso. Está muy apegado a su madre.
  • Piensa mucho las cosas, pero son pocas las que llega a realizar.
  • Cuando llega a la adolescencia, tiene escaso éxito con el sexo opuesto.
  • Tarda en conseguir su primer trabajo.
  • Se obsesiona con el fracaso. Se queja de su mala suerte.

La energía fluye, aumenta o disminuye en función del uso que hagamos de ella. Eliminar conscientemente situaciones y conductas que nos desgastan inútilmente es una buena manera de empezar a practicar este importantísimo ahorro energético interno.

Si podemos evitar algunas de las pautas de conducta habituales que realizamos repetitivamente, (muchas veces sin darnos cuenta) estaremos liberando una energía que entonces tendremos disponible, para emplearla en cosas que nos benefician. A veces esto es tan simple como darse cuenta de cuáles son las cosas en las que no merece la pena gastar nuestro tiempo y nuestra energía.